Ataque registrado el 28 de noviembre evidencia ausencia de protocolos de protección en centros de salud pública, mientras gremio médico exige respuesta institucional ante escalada de violencia contra profesionales
Una nueva agresión física contra personal médico en un centro hospitalario público dominicano reavivó el debate sobre la ausencia crítica de protocolos de seguridad para profesionales de la salud. La presidenta de la filial Santo Domingo del Colegio Médico Dominicano (CMD), doctora Griselda Quezada, denunció que el pasado viernes 28 de noviembre el médico auditor Manuel Quezada fue atacado por un paciente mientras cumplía funciones administrativas en el Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras, resultando en lesiones que requirieron atención médica inmediata.
El incidente ocurrió en circunstancias que exponen la vulnerabilidad estructural del sistema. Según el relato oficial, el doctor Quezada acudió al área de quirófano del centro hospitalario para completar expedientes clínicos cuando fue abordado por un primer paciente. Mientras atendía esa solicitud, un segundo usuario —posteriormente identificado como el agresor— irrumpió en la conversación con violencia verbal que escaló rápidamente a agresión física, obligando a solicitar asistencia médica de emergencia para el profesional atacado.
En reiteradas ocasiones, el CMD ha denunciado la vulnerabilidad en materia de seguridad en la que los médicos ejercen sus funciones, sin que hasta el momento se hayan implementado los correctivos de lugar
Lesiones documentadas evidencian gravedad del ataque
La certificación médica oficial documenta que el golpe provocó al doctor Quezada una luxación en el hombro derecho, lesión que requiere tratamiento especializado y período de recuperación. Este tipo de trauma musculoesquelético no solo compromete la capacidad laboral inmediata del profesional, sino que plantea interrogantes sobre la ausencia de personal de seguridad en áreas críticas donde médicos y pacientes interactúan sin mediación de protocolos de protección.
La doctora Griselda Quezada enfatizó que este episodio representa una manifestación más de un patrón sistemático de inseguridad hospitalaria que el gremio médico ha denunciado sin obtener respuestas institucionales efectivas. La dirigente gremial señaló que, pese a múltiples alertas previas, las autoridades sanitarias no han implementado medidas correctivas que garanticen condiciones laborales seguras para el personal de salud en hospitales públicos.
Crisis estructural sin solución institucional
«Esperamos el accionar tanto del Departamento Legal del centro de salud como de las autoridades internas y externas, ante este flagelo que no muestra señales de una solución inmediata», manifestó Quezada en declaraciones que reflejan la frustración acumulada del sector médico ante la inacción institucional. La ausencia de respuestas concretas por parte de las autoridades del Hospital Darío Contreras y del Ministerio de Salud Pública profundiza la sensación de desprotección entre profesionales sanitarios.
El caso expone dimensiones críticas de la crisis del sistema de salud pública dominicano que trascienden la infraestructura física o los recursos materiales. La violencia contra personal médico constituye un fenómeno documentado en múltiples centros hospitalarios del país, vinculado a factores como saturación de servicios, tiempos de espera prolongados, déficit de comunicación institucional y ausencia de mecanismos de resolución de conflictos entre usuarios y proveedores de servicios sanitarios.
La escalada de agresiones físicas y verbales contra médicos, enfermeras y personal administrativo hospitalario amenaza con generar éxodo profesional hacia el sector privado o migración internacional, agravando la escasez de recursos humanos calificados en el sistema público de salud. Organizaciones gremiales han advertido que sin implementación de protocolos de seguridad robustos, presencia de personal de vigilancia capacitado y mecanismos legales expeditos para procesar agresores, la crisis continuará profundizándose.
El Colegio Médico Dominicano mantiene su exigencia de que las autoridades sanitarias implementen con urgencia un plan integral de seguridad hospitalaria que incluya capacitación en manejo de conflictos, presencia permanente de personal de seguridad en áreas críticas y protocolos de acción inmediata ante situaciones de violencia. Hasta el momento, ni el Hospital Darío Contreras ni el Ministerio de Salud Pública han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente ni sobre medidas correctivas en desarrollo.
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