El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Ministerio de Educación (Minerd) presentaron el programa Embajadores STEM, una apuesta que se anuncia como estratégica para el futuro laboral dominicano. La pregunta que casi nadie formula en el lanzamiento es simple: ¿a cuántos jóvenes llegará realmente esta iniciativa?
Detrás del discurso optimista sobre ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, el gobierno que inició su primer mandato en agosto de 2020 y transita ahora su segundo período consecutivo desde agosto de 2024 vuelve a presentar un programa con cifras que exigen contexto antes de ser celebradas.
El programa Embajadores STEM nace del informe STEM en RD: Educación para la innovación y el crecimiento, publicado por el MICM en 2024. Ese documento identificó como principal desafío la disponibilidad de talento calificado en el país.
La ministra Yayo Sanz Lovatón y el ministro Luis Miguel De Camps encabezaron el lanzamiento. Según lo expuesto por las autoridades, el objetivo es motivar a estudiantes de 5.º y 6.º de secundaria a considerar carreras STEM mediante charlas y sesiones informativas.
El anuncio se enmarca en una narrativa de crecimiento económico proyectado de 4.5% para 2026, calificado por el propio gobierno como el más alto de América Latina. Esa cifra, sin embargo, se presenta sin el comparativo histórico ni la fuente metodológica que permita al ciudadano verificarla.
Base de comparación. Hablar de una «oportunidad histórica» exige preguntar frente a qué se compara. Un gobierno en su segundo período consecutivo, con más de cinco años en el poder, presenta cifras de crecimiento sin contrastarlas con series históricas completas ni con el desempeño de administraciones anteriores. La ausencia de ese contraste convierte el elogio propio en una afirmación sin verificación externa.
Fallo implícito. El programa Embajadores STEM contempla, en su fase piloto de seis meses, apenas 100 embajadores para 200 centros educativos en solo dos provincias del país. Frente a una brecha de talento que el propio MICM reconoce como nacional, la cobertura territorial resulta significativamente limitada respecto al problema que dice atender.
Opacidad del dato. El 14% de egresados universitarios en áreas STEM proviene del informe institucional de 2024, pero no se acompaña de ficha técnica pública, muestra ni metodología accesible para el ciudadano. Presuntamente, la cifra es correcta; sin embargo, la falta de trazabilidad documental impide una verificación independiente.
«Anunciar cifras récord sin mostrar de dónde parten no es transparencia, es relaciones públicas con lenguaje técnico.»
Este análisis no atribuye irregularidades ni conducta indebida a ningún funcionario del MICM ni del Minerd. Las observaciones aquí planteadas se limitan a señalar, según la información pública disponible, la ausencia de datos metodológicos verificables y la limitada cobertura territorial del programa Embajadores STEM en su fase piloto. El Decreto 588-20 y la Meta 2036, citados como marco de referencia, son instrumentos institucionales de dominio público; su mención no implica cuestionamiento a su legalidad, sino a la forma en que se comunican sus resultados.
Un programa piloto en dos provincias no es, todavía, una política nacional. ¿Puede llamarse histórico lo que aún no ha sido medido?
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.
¿Puede un gobierno calificar de histórico un programa que, en su fase piloto, no ha salido aún de dos provincias?












































































