«Solidez financiera» es la palabra que más se repite en el comunicado de RD Vial sobre su nueva emisión de RD$7,000 millones. Pero ningún documento oficial explica frente a qué otro programa, de qué otro período, se mide esa fortaleza que el fideicomiso se atribuye a sí mismo.
Calificaciones «AA+», tasas fijas de 12%, un programa que alcanza los RD$53,187 millones. Las cifras suenan sólidas. El problema es que suenan sólidas en el vacío, sin un punto de comparación público que permita al ciudadano verificar si realmente lo son.
La segunda emisión corresponde al tercer Programa de Emisiones de Oferta Pública, inscrita bajo el número SIMVFOP-003-P3, con 70 millones de valores de renta fija a RD$100 cada uno. La colocación se realizó los días 29 y 30 de julio de 2026 en la Bolsa y Mercados de Valores.
De los recursos, RD$5,550 millones irán al plan de expansión vial. Los RD$1,450 millones restantes sustituirán obligaciones financieras con el Banco de Reservas, un dato que el comunicado presenta como detalle técnico, no como parte del «récord» que se celebra.
Las calificadoras otorgaron valoraciones de «AA+» y equivalentes, calificando el riesgo de impago como muy bajo. Pero una calificación crediticia mide la capacidad de pago de una emisión puntual, no si esa emisión es histórica o extraordinaria frente a las que administró el fideicomiso en gobiernos anteriores, cuando la red vial dominicana también operaba bajo peaje.
Sin ese contraste, calificar la operación de «sólida» es una afirmación que el propio emisor no puede validar con datos propios: es el fideicomiso midiéndose a sí mismo con una vara que él mismo diseñó, y presentando el resultado como un hecho objetivo del mercado.
El silencio sobre el origen de los RD$1,450 millones que sustituyen deuda con Banreservas complica aún más la narrativa de solidez. No se explica bajo qué condiciones, ni bajo qué administración, se contrajo esa obligación original. Sin esa información, «solidez» es una palabra que describe el presente sin dar cuenta del pasado que la sostiene.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completo«Una institución no puede certificar su propia solidez sin ofrecer con qué compararla; eso no es transparencia financiera, es autoelogio con cifras.»
Según la documentación regulatoria publicada por el Registro del Mercado de Valores bajo el número SIMVFOP-003-P3, los valores de RD Vial no poseen garantía específica y constituyen una acreencia quirografaria. Sus obligaciones se pagarán exclusivamente con cargo al patrimonio fideicomitido, sin que Fiduciaria Reservas, S.A. asuma directamente el pago de la emisión.
El gobierno que preside la institución fiduciaria, en su segundo mandato consecutivo desde agosto de 2024, no ha aclarado públicamente si existe algún estudio comparativo entre esta emisión y las colocadas por administraciones anteriores. Sin esa referencia, cada «récord» anunciado es, en realidad, una afirmación sin contraste.
¿Con qué emisión anterior, de qué gobierno, compara RD Vial esta operación para sostener que representa un récord de solidez financiera?
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