SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoUno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
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SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse seis años de la llegada de Luis Abinader a la Presidencia de la República, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedosostiene que el sector cultural ha experimentado una transformación marcada por una mayor presencia en los territorios, el fortalecimiento de la formación artística, la protección del patrimonio y una creciente apuesta por las industrias culturales y creativas.
Salcedo recordó que la gestión comenzó en un contexto particularmente complejo, con el país enfrentando la pandemia de COVID-19 y un sector cultural entre los más afectados por la paralización de las actividades artísticas. Según explicó, la primera tarea fue preservar las instituciones, acompañar a los creadores y recuperar progresivamente los espacios culturales.
A partir de esa recuperación, aseguró que la política cultural comenzó a ampliar su alcance hacia áreas como el patrimonio, la identidad, la formación artística, el trabajo comunitario y la proyección internacional del talento dominicano.
Para el funcionario, uno de los principales legados de estos seis años es que la cultura ha ganado mayor espacio dentro de la discusión sobre el desarrollo nacional.
“La cultura ha entrado con mayor fuerza en la conversación sobre el desarrollo del país”, afirmó Salcedo, al destacar que esta ya no debe ser entendida únicamente como memoria, identidad y tradición, sino también como un sector vinculado a la creatividad, la innovación, el empleo y la actividad económica.
En ese contexto, citó estimaciones del Banco Central según las cuales el consumo de bienes y servicios culturales representa aproximadamente el 1.6 % del producto interno bruto (PIB)una cifra que, a su juicio, evidencia el potencial que todavía existe para desarrollar la economía creativa dominicana.
El ministro consideró que esta perspectiva también modifica la forma en que debe valorarse el talento nacional, no solo por su importancia cultural, sino por su capacidad de generar oportunidades, producir valor y proyectar la República Dominicana hacia mercados internacionales.
Uno de los ejes que destacó de la gestión es la descentralización de las políticas culturales. Salcedo sostuvo que la cultura no puede permanecer concentrada en Santo Domingo y que el objetivo ha sido llevar formación, actividades y oportunidades a las comunidades donde se encuentran los artistas y las distintas expresiones culturales del país.
En ese proceso, mencionó la ampliación de la Red de Escuelas de Bellas Arteslos programas de formación dirigidos a niños y jóvenes, así como iniciativas como Calle Cultura, Tardes de Parque y los circuitos de conciertos regionales.
También resaltó la realización de actividades con una perspectiva regional, entre ellas la Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibaoque reunió a las 14 provincias de la región Norte, el Festival Cultural de la Región Enriquillo y los esfuerzos para trasladar este modelo hacia la región Este.
Para Salcedo, el objetivo es que las provincias dejen de ser simples receptoras de actividades organizadas desde la capital y desarrollen una mayor capacidad para producir y sostener sus propias agendas culturales.
En materia de patrimonio, el ministro destacó intervenciones y trabajos relacionados con espacios como La Isabela, las Cuevas del Pomier, los antiguos ingenios, la Ciudad Colonial y la red nacional de museosademás de iniciativas orientadas a preservar tradiciones, conocimientos y expresiones culturales de las comunidades.
La formación de nuevos talentos constituye otro de los puntos que el funcionario coloca entre los principales resultados de la gestión. En ese ámbito citó el fortalecimiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional y de agrupaciones infantiles y juveniles, además de programas de intercambio y capacitación como Berklee en Santo Domingo y la residencia con el Instituto de Música de Cleveland.
Salcedo también resaltó el trabajo desarrollado con gestores, emprendedores y creadores en áreas que considera indispensables para la profesionalización del sector, entre ellas financiamiento, propiedad intelectual, marketing digital, producción, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Que nuestro patrimonio esté mejor cuidado, que más jóvenes puedan formarse y que nuestros creadores tengan mejores condiciones para desarrollar su trabajo”, resumió el ministro al explicar los objetivos centrales de esta política.
En cuanto al vínculo entre cultura y economía, Salcedo señaló como uno de los pasos más concretos el acuerdo con PROMIPYMEmediante el cual se puso a disposición del sector cultural y creativo un fondo de RD$500 millones. De acuerdo con sus declaraciones, más de 900 emprendimientos se han vinculado a ese proceso.
El funcionario sostuvo que la economía creativa incluye también sectores tradicionales como la artesanía y los oficios vinculados al patrimonio cultural. En ese renglón mencionó iniciativas como Sembrando Artesanía y la Mesa de las Tradicionesademás de acciones destinadas a promover el mecenazgo y capacitar a los creadores en comercialización y propiedad intelectual.
También llamó la atención sobre el crecimiento de los creadores digitales dominicanos, quienes, según explicó, están generando música, contenidos audiovisuales, diseño, animación y otras propuestas con capacidad para alcanzar audiencias internacionales.
Sin embargo, al evaluar los retos que todavía enfrenta el sector, Salcedo reconoció que persisten importantes brechas, especialmente en materia de infraestructura cultural, equipamiento y acceso en distintas provincias y comunidades.
El ministro admitió que no basta con construir o recuperar espacios, sino que también es necesario garantizar su mantenimiento, equipamiento y programación permanente.
Otro desafío señalado es la necesidad de aumentar progresivamente la inversión pública en cultura. Salcedo valoró el respaldo recibido del presidente Abinader, pero sostuvo que la expansión de los programas culturales debe contar con recursos que permitan mantenerlos en el tiempo.
A su juicio, el Estado tiene una responsabilidad que no puede ser sustituida completamente por el sector privado, aunque consideró necesario ampliar el mecenazgo, las alianzas empresariales y la cooperación internacional.
De cara a los próximos dos años, identificó tres prioridades: infraestructura, acceso y continuidad. El propósito, explicó, es fortalecer la red cultural del país, mantener los programas que han mostrado resultados y dejar capacidades institucionales que permitan dar sostenibilidad al trabajo realizado.
Al resumir el aporte de la gestión de Abinader al sector, Salcedo señaló como primer logro la expansión territorial de la agenda cultural, con más actividades de formación, festivales, ferias, conciertos y programas comunitarios fuera de Santo Domingo.
Como segundo punto mencionó la apertura de nuevas oportunidades para los creadores mediante formación, financiamiento, emprendimiento, cooperación internacional, artesanía, oficios tradicionales y creación digital.
Y como tercer elemento colocó el cambio en la concepción de la cultura desde el Estado, que, según afirmó, ahora incorpora con mayor fuerza conceptos como innovación, tecnología, empleo, economía creativa y proyección internacional, sin abandonar la protección del patrimonio y la identidad nacional.
“Si miro estos seis años en conjunto, diría que hemos logrado ampliar la presencia de la cultura en el territorio, abrir nuevas oportunidades para nuestros creadores y darle un lugar más relevante dentro de la visión de desarrollo del país”, concluyó el ministro.
FUENTE: NDIGITAL














































































