Arabia Saudita dejó de participar en »mPuente»una plataforma de pagos digitales impulsada por China que busca facilitar transacciones internacionales entre bancos centrales mediante monedas digitales y reducir la dependencia de los sistemas financieros tradicionales dominados por el dólar.
La salida de Riad se produjo en 2025aunque hasta ahora no había sido divulgada públicamente. Arabia Saudita había ingresado al proyecto como participante activo en 2024, junto con China, Hong Kong, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos y el Banco de Pagos Internacionales (BIS).
»mBridge» utiliza tecnología blockchain para permitir que los bancos centrales realicen operaciones directamente con sus propias monedas digitales. El objetivo es disminuir los tiempos y costos de las transacciones internacionales y reducir la necesidad de utilizar el dólar como moneda intermediaria.
El proyecto ha generado malestar en Washington debido a sus posibles implicaciones para el sistema financiero internacional. Una plataforma de este tipo podría facilitar operaciones fuera de los canales tradicionales, incluidos mecanismos vinculados al sistema Swift y dificultar la capacidad estadounidense para aplicar sanciones financieras.
La participación de China es especialmente relevante. Beijing ha promovido durante los últimos años una mayor utilización internacional del yuan y el desarrollo de infraestructuras financieras alternativas a las instituciones y sistemas establecidos bajo liderazgo occidental. En ese contexto, »mBridge» representa una herramienta tecnológica que podría contribuir a ampliar el papel de la moneda china en las transacciones internacionales.
Sin embargo, Arabia Saudita aseguró que su salida no respondió a presiones estadounidenses. El Banco Central Saudita, conocido como SAMA, explicó que su participación formaba parte de un programa de investigación sobre monedas digitales de bancos centrales y que el país había cumplido con los objetivos establecidos inicialmente.
Según el SAMA, Arabia Saudita comenzó en 2023 como miembro observador bajo el paraguas del BIS (Banco de Pagos Internacionales). En 2024 participó en el desarrollo de una versión básica del »mBridge» y en la creación de una prueba de concepto. El banco central afirmó que completó esa prueba el 13 de mayo de 2025 y que, tal como estaba previsto, dejó posteriormente de ser miembro participante.
No obstante, una fuente conocedora de la situación señaló que SAMA ya no quería mantener una participación pública en el proyecto, aunque continuaría interactuando con sus integrantes de manera más discreta.

La salida saudita también se produce después de que el BIS abandonara el »mBridge» en octubre de 2024. Su entonces director general, Agustín Carstens, sostuvo que la institución había »graduado» el proyecto hacia los bancos centrales participantes y negó que la decisión estuviera relacionada con consideraciones políticas.
La evolución del »mBridge» refleja así una disputa más amplia sobre el futuro del sistema financiero mundial. Mientras China busca desarrollar mecanismos que reduzcan la dependencia del dólar y aumenten el uso internacional del yuan, Estados Unidos mantiene una posición dominante en las finanzas globales y ha advertido sobre los riesgos de crear sistemas alternativos que puedan debilitar la aplicación de sus sanciones.
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.












































































