El Gobierno dominicano celebra otra vez un récord: más de 900 mil turistas en julio y proyecciones de 12 millones para 2026. Pero detrás del aplauso oficial, Meta RD 2036 plantea preguntas que el propio comité prefiere no responder.
La Comisión Meta RD 2036 anuncia un plan estratégico y un gabinete de ordenamiento territorial turístico. La pregunta que Despertar Matinal plantea es simple: ¿quién audita el récord histórico que el propio Estado se atribuye a sí mismo?
La Comisión Meta RD 2036 está integrada, según lo informado por el propio Ministerio de la Presidencia, por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y el Consejo Nacional de Competitividad (CNC). De ahí se desprende el Comité de Turismo, uno de 14 comités sectoriales que buscan duplicar el Producto Interno Bruto dominicano para 2036.
El comité, coordinado con la participación de figuras del sector privado como el empresario Frank Rainieri, trabajó durante meses de mesas técnicas. Presentó dos medidas centrales: un plan estratégico de diversificación de la oferta turística y la creación, mediante decreto, de un Gabinete de Ordenamiento Territorial Turístico.
El plan estratégico contempla promoción sectorizada por mercado emisor, fortalecimiento de identidad gastronómica y un catálogo de proyectos de conectividad vial. Ninguno de estos componentes, hasta el momento, cuenta con indicadores públicos de cumplimiento, presupuesto asignado o fecha de entrega verificable, de acuerdo con la información oficial disponible.
«Un Estado que se felicita a sí mismo por romper récords que él mismo mide, sin comparación externa ni auditoría independiente, no está informando: está publicitándose.»
Hablar de récord histórico exige, primero, precisar contra qué se compara. República Dominicana pasó más de 20 años bajo administraciones distintas al oficialismo actual, cuyo primer mandato inició en agosto de 2020 y se extiende, en un segundo período, desde agosto de 2024. Sin series comparables de esa etapa previa, el «récord» es, sobre todo, un dato autorreferencial que el propio Gobierno produce y el propio Gobierno celebra.
El plan estratégico anunciado adolece de un fallo implícito: no define métricas concretas —cuántas experiencias gastronómicas certificadas, cuántos kilómetros de conectividad vial, en qué plazo— sino declaraciones de intención. Un gabinete creado por decreto sin calendario público de implementación corre el riesgo de sumarse a la larga lista de instrumentos de ordenamiento territorial que el país ha anunciado y no ha sostenido.
La opacidad del dato es, quizás, el fallo mayor. No existe, hasta ahora, un portal público donde el ciudadano pueda verificar avances del Gabinete de Ordenamiento Territorial Turístico ni auditorías externas sobre las cifras de ocupación hotelera que el propio Ministerio de Turismo reporta. Presuntamente, la transparencia queda supeditada a la voluntad política de cada administración.
Este artículo se basa en información pública divulgada por la Comisión Meta RD 2036 y declaraciones oficiales del Poder Ejecutivo. Las observaciones críticas aquí planteadas no constituyen una acusación de irregularidad, sino un ejercicio de escrutinio periodístico sobre la ausencia de indicadores verificables y mecanismos de fiscalización independiente, según lo informado hasta la fecha por las fuentes oficiales consultadas.
Meta RD 2036 puede ser, en el papel, un ejercicio de planificación necesario. Pero mientras el récord histórico no tenga con qué compararse, seguirá siendo, sobre todo, un titular que el propio Estado se regala.
¿Puede llamarse récord histórico un dato que el propio Gobierno mide, reporta y celebra sin auditoría externa?
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