En un alarde de desconexión con la realidad que atraviesa la nación, el presidente socialista Pedro Sánchez ha decidido dejar su agenda en blanco durante cuatro semanas. Mientras los montes españoles sufren una de las peores crisis ambientales de los últimos años, el líder del PSOE no retomará su actividad oficial hasta el próximo 25 de agostotras un último Consejo de Ministros que evidencia la fragilidad de un Gobierno incapaz de cumplir sus propias promesas legislativas antes del parón estival.
Mientras miles de ciudadanos ven peligrar sus hogares por el fuego, Pedro Sánchez y Begoña Gómez se han trasladado a la isla de Lanzarote para disfrutar de una oferta exclusiva que prioriza la privacidad frente al turismo masivo tradicional.
El presidente se rodea de experiencias sofisticadas en zonas como Puerto Caleroun puerto deportivo de élite famoso por sus yates, tiendas selectas y ambiente tranquiloademás de pernoctar en alojamientos de alta gama e integrados en el paisaje volcánico que garantizan un turismo pausado y ajeno al caos que impera en la península.
La desidia del Ejecutivo socialista no es solo estética, sino presupuestaria y letal. Según los datos del observatorio de la AIReFel Gobierno de Sánchez sólo ha gastado el 26% de los 401 millones de euros de Fondos UE destinados específicamente a la prevención de incendios y gestión forestal.
De esa partida vital para proteger el patrimonio natural español, apenas se habían desembolsado 105,7 millones hasta el mes de julioa pesar de que el propio Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) reconoce que España es uno de los países más expuestos a las altas temperaturas y grandes fuegos.
Incluso la escasa inversión ejecutada está bajo sospecha: la oposición denuncia que 61,6 millones de los fondos ya invertidos han sido realmente gestionados por las comunidades autónomasresponsables de la compra de 128 vehículos para combatir las llamas, lo que deja la gestión directa del Ministerio de Sara Aagesen en una posición aún más precaria.
El retiro de Sánchez se produce tras un sonoro fracaso político: la retirada del decreto sobre viviendaque el Ejecutivo pretendía usar como cierre de curso. La medida, que incluía la congelación de los alquileres durante un periodo de dos añoscolapsó ante la falta de apoyos parlamentarios y las exigencias contradictorias de sus socios.

¿Podemos exigió retirar artículos de la Ley del Suelo.
El PNV se opuso para defender la seguridad jurídica urbanística.
Juntos bloqueó el texto ante la falta de bonificaciones fiscales a su medida.
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Ante este bloqueo, el Gobierno se limitó a aprobar parches de última hora, como la declaración de zonas gravemente afectadas por los incendios forestales y una nueva prestación extraordinaria para cubrir cotizaciones de trabajadores afectados por catástrofes, medidas que no ocultan la incapacidad de gestión previa.
Tras su descanso en las exclusivas villas de Lanzarote, Sánchez planea un otoño volcado en la intensa agenda internacional para eludir el desgaste interno.

Su estrategia incluye citas como la Asamblea General de Naciones Unidasla Cumbre Iberoamericana de Madridla COP31 y el G20. No obstante, la sombra de la inestabilidad persiste: el propio Ejecutivo admite las dificultades para que prosperen los nuevos Presupuestos Generales del Estado en el Congreso.
En los pasillos de La Moncloaya se baraja un escenario de supervivencia final: una posible convocatoria de elecciones generales entre febrero y marzo de 2027tratando de desligar su suerte de las autonómicas y municipales de mayo. Mientras tanto, el decreto de vivienda que no pudo aprobarse por su debilidad parlamentaria volverá a intentarse en septiembre, iniciando un nuevo curso político marcado por la misma parálisis que el presidente ha decidido ignorar desde la comodidad de su retiro estival.












































































