Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoEl funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

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Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
También señaló que fueron incorporadas cámaras corporales y registros fotográficos durante las inspecciones técnicas.
El funcionario aclaró que los casos detectados representan una excepción dentro del universo de proveedores del programa de alimentación escolar.
En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.

Santo Domingo.- El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABA), Adolfo Pérez de Leónafirmó que su responsabilidad al frente de la institución es corregir las irregularidades encontradas y no utilizarlas como argumento para evadir sus propias responsabilidades.
A mí me designaron para que corrigiera los retos. A mí no me designaron tampoco para que yo me aferre a los problemas heredados y con eso evada mi responsabilidad”, declaró Pérez de León.
El funcionario explicó que llegó al INABA por designación del presidente Luis Abinaderluego de la cancelación de contratos de proveedores de uniformes y calzados debido a procesos que presentaban irregularidades, con la encomienda de atender las situaciones encontradas en la institución.
Pérez de León explicó que el mecanismo detectado consistía en trasladar una misma infraestructura de una provincia a otra para superar las evaluaciones técnicas correspondientes y participar en distintos procesos de contratación.
Según detalló, el INABA evalúa las unidades productivas por provincias mediante 34 procesos territoriales distribuidos durante varias semanas. De acuerdo con su explicación, algunos suplidores aprovechaban ese calendario para instalar una cocina equipada en una provincia, obtener la calificación y, posteriormente, trasladar los mismos equipos a otra demarcación para someterse a una nueva evaluación.
Tras concluir las adjudicaciones, el director aseguró que ordenó verificar las unidades productivas en todo el territorio nacional. Como resultado de esas inspecciones, fueron identificados 14 casoscorrespondientes a 12 cocinas y dos panaderíascuyos equipos habían sido trasladados de una unidad productiva a otra.
A mí nadie me mandó a cancelar esos contratos; los cancelé yo, porque me di cuenta de que esa persona había estafado a la institución”, sostuvo.
El funcionario también aseguró que fue él quien proporcionó la información sobre los casos detectados.
Si alguien me pide la lista a mí de las cocinas móviles del INABAfui yo quien se la dio. No fue otra gente quien la hizo, fui yo”, afirmó.
Al ser consultado sobre el término “cocinas fantasma”, Pérez De León hizo una precisión y explicó que las instalaciones identificadas no eran inexistentes.
Según indicó, se trataba de unidades productivas reales, cuyos equipos eran trasladados de una provincia a otra con el propósito de obtener adjudicaciones en diferentes demarcaciones.
Cada vez que encontremos una cocina con situaciones, en cualquier parte del país, la vamos a quitar”, aseguró.
El director del INABA afirmó que los proveedores cuyos contratos fueron suspendidos no habían recibido desembolsos, debido a que el pago se genera contra la presentación de facturas y conduces de entrega.
Explicó que los lotes afectados fueron reasignados a proveedores que cumplían con las condiciones establecidas.
Asimismo, informó que, luego de recibir una denuncia formal y documentada, la institución intervino las unidades productivas de la provincia San Pedro de Macorís.
Si alguien está haciendo algo incorrecto en San Pedro de Macorísnosotros nos vamos a dar cuenta y le vamos a cancelar el contrato, porque yo no tengo compromiso con más nada que no sea con hacer las cosas bien hechas”, manifestó.
Pérez de León indicó que el INABA sustituyó los formularios manuales utilizados durante las inspecciones por una aplicación que, según explicó, permite mantener la trazabilidad de los datos e impide su modificación posterior.
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En la inmensa mayoría estamos hablando de cocinas que funcionan de manera correcta, de gente honesta que hace su trabajo”, puntualizó.








































































