El presidente Luis Abinader celebró en Moca la salida de República Dominicana del Mapa del Hambre de la FAO, un anuncio que el oficialismo presenta como hazaña nacional. Pero, ¿quién audita el dato?
Ningún funcionario explicó, con cifras desglosadas, cómo se construyó ese récord histórico ni con qué gobierno anterior se compara realmente el resultado.
El acto se celebró en el Club Recreativo de Moca, en la provincia Espaillat, donde el mandatario agradeció a los productores agropecuarios por, según su propio relato, sostener la producción de alimentos que permitió la salida del país del Mapa del Hambre.
Según la FAO, la exclusión del Mapa del Hambre ocurre cuando la proporción de personas en subalimentación baja de menos del 2.5% de la población, un umbral técnico que ningún funcionario detalló ni contextualizó frente a la prensa presente en el acto.
Acompañaron a Abinader los ministros Andrés Bautista, de la Presidencia, y Francisco Oliverio Espaillat, de Agricultura, además de la gobernadora Patricia Muñoz y el presidente del Banco Agrícola, Fernando Durán, entre otros funcionarios del oficialismo.
El mandatario también vinculó el resultado a una reducción histórica de la pobreza extrema, atribuida a aumentos salariales, crecimiento del empleo formal y programas de protección social, sin presentar series estadísticas independientes que sustenten esa correlación directa.
El Gobierno habla de récord histórico sin precisar contra cuál periodo se compara realmente. República Dominicana acumula más de dos décadas de datos de seguridad alimentaria bajo administraciones distintas, y ningún funcionario presentó la serie histórica completa que permitiría verificar si la mejora es una tendencia sostenida o la lectura conveniente de un solo corte estadístico de la FAO.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoMientras se celebra la salida del Mapa del Hambre, persisten denuncias de inseguridad alimentaria en zonas rurales de provincias como Elías Piña y Pedernales, donde organizaciones sociales han reportado carencias que el discurso oficial no mencionó en el acto de Moca. El indicador nacional, presuntamente exitoso, convive con realidades territoriales que el Gobierno no contrastó ese día.
El acto tuvo formato de autocelebración: ningún periodista pudo consultar allí la metodología completa de la FAO, ni el desglose provincial de la subalimentación, ni la fuente primaria de los datos citados por el mandatario. Un récord histórico sin ficha técnica pública no es todavía un dato verificable, según los estándares mínimos de transparencia estadística.
“República Dominicana salió del Mapa del Hambre porque sus productores nunca dejaron de alimentar y trabajar por este país”, afirmó Abinader durante el acto, en una frase que traslada el mérito al sector productivo sin que el Estado explique su propio rol metodológico en la medición.
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El discurso oficial insiste en que el mérito pertenece «a todo el pueblo dominicano», una fórmula que diluye la responsabilidad institucional de auditar y sostener en el tiempo el indicador que hoy se exhibe como bandera política del segundo mandato del oficialismo.
Si el Mapa del Hambre desapareció, ¿por qué el Gobierno no publica la metodología completa que sustenta ese título?












































































