SANTO DOMINGO, República Dominicana — Santiago Hazim, exdirector ejecutivo del Seguro Nacional de Salud (Senasa), fue arrestado pasadas las 10:30 de la noche del sábado tras más de cinco horas de interrogatorio en la Procuraduría General de la República. Las autoridades investigan irregularidades durante su gestión que incluyen contratos sin licitación, pagos a empresas sin prestación de servicios y una presunta doble contabilidad para ocultar deudas millonarias.
Arresto tras interrogatorio prolongado
Miguel Valerio, representante legal de Hazim, confirmó que su defendido fue «entrevistado» y dejado bajo arresto. Según estipula la norma procesal, en un plazo de 48 horas se le presentará medida de coerción ante un tribunal. «En ese momento nosotros vamos a poder fijar una posición», indicó el abogado, quien evitó confirmar si el interrogatorio fue conducido por la procuradora general Yeni Berenice Reynoso.
Desde las 5:00 de la tarde, Hazim permaneció en las instalaciones de la Procuraduría por su vinculación al caso Senasa. Las autoridades no han emitido comunicado oficial sobre el arresto, generando incertidumbre sobre el estatus del empresario Eduardo Reid Estrella, propietario de Khersum SRL, quien también fue interrogado simultáneamente.
Graves irregularidades documentadas
El vocero presidencial Felix Reyna anunció el 13 de septiembre que una investigación a la administración de Hazim evidenció «graves hallazgos de irregularidades detectadas en el marco de sus funciones». Las anomalías se concentran en pagos a empresas por contratos que establecían servicios nunca prestados a personas del régimen subsidiado.
Reportajes de investigación periodística expusieron la magnitud del presunto desfalco. Nuria Piera reveló que Eduardo Reid, a través de Khersum SRL, recibía más de 60 millones de pesos mensuales sin importar si los afiliados obtenían servicios médicos. Este esquema representa un flujo irregular superior a 720 millones de pesos anuales.
«Por eso nos trasladamos a la Procuraduría General de la República. Vamos a esperar la medida de coerción y ahí vamos a poder fijar posición», declaró Valerio al salir de la institución.
Múltiples frentes de irregularidades
Julissa Céspedes publicó en 2024 una investigación que documentó un «call center paralelo» en Senasa que gestionaba autorizaciones de más de 4,000 procedimientos médicos exclusivamente para empleados, creando sistema de privilegios al margen de afiliados regulares del régimen subsidiado.
El trabajo de Piera amplió el panorama revelando contratos otorgados sin licitación para asistencia farmacéutica ambulatoria y asignación de materiales de osteosíntesis a empresas vinculadas a funcionarios públicos. Esta investigación provocó que la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) solicitara a la periodista colaborar con las pesquisas.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoDoble contabilidad para ocultar deuda
Chanel Rosa Chupany informó sobre una doble contabilidad creada durante la administración de Hazim para «abrir un espacio financiero» e impedir que Salud y Riesgos Laborales detectara la deuda acumulada. Esta práctica contable fraudulenta agravó el impacto fiscal del presunto desfalco.
Un mes antes de la destitución de Hazim, la Dirección General de Contrataciones Públicas declaró nula de pleno derecho la contratación directa con Farmacard SRL por violar la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones Públicas. Esta anulación evidenció fallas sistémicas en procesos de adquisición.
Trayectoria y destitución de Hazim
Hazim fungió como director ejecutivo de Senasa desde 2020 hasta agosto de 2025, cuando fue sustituido mediante decreto 461-25 por el doctor Edward Rafael Guzmán Padilla. Su salida ocurrió mientras abundaban acusaciones públicas sobre irregularidades en su mandato.
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El organismo era señalado por anomalías en diversos contratos para adquisición de medicamentos y gestión de atención primaria. El ambiente de cuestionamientos se intensificó progresivamente hasta volverse insostenible para el gobierno, que optó por su remoción antes de finalizar investigaciones formales.
Impacto directo en ciudadanos vulnerables
Las irregularidades documentadas afectaron directamente a millones de dominicanos del régimen subsidiado que dependen de Senasa para acceso a servicios médicos esenciales. El desvío de recursos hacia empresas sin prestación efectiva de servicios significó que fondos públicos destinados a salud de poblaciones vulnerables fueron malversados.
El esquema de pagos irregulares de 60 millones mensuales a Khersum SRL representa recursos que pudieron financiar tratamientos, medicamentos y procedimientos para afiliados reales. Cada peso desviado constituye una oportunidad de atención médica negada a ciudadanos en situación de pobreza.
El «call center paralelo» que priorizaba empleados sobre afiliados regulares creó un sistema de salud de dos velocidades dentro de la misma institución: acceso expedito para privilegiados versus demoras y negaciones para beneficiarios legítimos del régimen subsidiado.
Actores clave y responsabilidades
Además de Hazim, Eduardo Reid Estrella emerge como figura central por presuntamente recibir pagos millonarios sin justificación de servicios. Su interrogatorio simultáneo sugiere que autoridades investigan esquema de corrupción que requería complicidad entre funcionarios públicos y empresarios privados.
La participación de empresas vinculadas a funcionarios públicos en contratos de materiales de osteosíntesis evidencia conflictos de interés sistémicos. Estos vínculos permitieron que círculos cercanos al poder se beneficiaran económicamente de decisiones administrativas que debieron priorizar eficiencia y transparencia.
Implicaciones para gobernanza sanitaria
El caso Senasa expone fragilidades estructurales en controles internos de instituciones de salud pública. La capacidad de crear doble contabilidad, otorgar contratos sin licitación y mantener operaciones paralelas durante años revela ausencia de supervisión efectiva por órganos de control.
La Procuraduría debe determinar si las irregularidades constituyeron actos aislados de Hazim y colaboradores o si reflejan prácticas institucionalizadas que precedieron su gestión. Esta distinción es crucial para diseñar reformas que prevengan futuros desfalcos versus simplemente castigar individuos.
Patrón recurrente de corrupción sanitaria
El arresto de Hazim se inscribe en un patrón regional de corrupción en sistemas de salud pública donde funcionarios explotan posiciones para enriquecimiento personal mientras poblaciones vulnerables sufren consecuencias. República Dominicana no es excepción; casos similares han surgido en múltiples países latinoamericanos.
La investigación periodística desempeñó un rol crucial en exponer irregularidades que autoridades no detectaron o ignoraron durante años. Este precedente subraya la importancia de periodismo investigativo independiente como mecanismo de control democrático cuando instituciones formales fallan.
La cooperación de la Pepca con periodistas para solicitar información representa un cambio en dinámica tradicional donde fiscales frecuentemente ignoraban revelaciones mediáticas. Esta colaboración podría establecer modelo replicable para investigaciones de corrupción administrativa futuras.
Sin embargo, el arresto es apenas el inicio del proceso judicial. Experiencias previas demuestran que casos de corrupción de alto perfil enfrentan obstáculos procesales, prescripciones técnicas y presiones políticas que pueden resultar en impunidad. La ciudadanía debe vigilar que esta investigación concluya con sentencias proporcionales a daños causados.
El verdadero examen del sistema judicial dominicano será su capacidad de procesar este caso eficientemente sin dilaciones que erosionen confianza pública. La medida de coerción que se impondrá en 48 horas ofrecerá primera indicación sobre seriedad de autoridades en perseguir este caso hasta consecuencias definitivas.
Finalmente, más allá de sanciones individuales, se requieren reformas institucionales que fortalezcan controles internos, transparencia en contrataciones y rendición de cuentas en instituciones de salud pública. Sin cambios estructurales, el próximo director de Senasa enfrentará tentaciones y oportunidades similares de corrupción que condujeron al arresto de Hazim.










































































