El Director de Market Intelligence & Insights de Amadeus, Olivier Ponti, ofreció en Punta Cana una de las conferencias más sustentadas en datos del MarketHub Americas 2026: un análisis construido sobre miles de millones de búsquedas, reservas aéreas y transacciones turísticas que revela hacia dónde se dirige la industria de los viajes en los próximos meses. Sus conclusiones posicionan a América Latina —y en particular al Caribe— como una de las regiones con mayor potencial de crecimiento para el resto de 2026, en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y la aceleración tecnológica.
De acuerdo con la presentación de Ponti, Amadeus procesa aproximadamente el 50% de las transacciones turísticas mundiales, lo que le permite identificar tendencias del comportamiento del viajero antes de que estas se materialicen en estadísticas oficiales. Esa capacidad de anticipación fue el hilo conductor de toda su exposición.
El primer bloque de análisis estuvo dedicado a la conectividad aérea internacional. Según explicó, aunque el crecimiento de la capacidad en asientos ha sido ligeramente inferior a las proyecciones iniciales —atribuible en parte a tensiones geopolíticas globales—, prácticamente todas las regiones del mundo continúan expandiendo su oferta de vuelos. Sudamérica emerge como el principal motor de esa expansión en el hemisferio occidental, mientras que el Caribe mantiene una evolución favorable impulsada por el incremento de nuevas rutas y la consolidación de frecuencias existentes.
Para República Dominicana, este comportamiento resulta especialmente significativo. El país ha registrado durante los últimos meses la incorporación de nuevas aerolíneas, el aumento de frecuencias en rutas existentes y la apertura de conexiones con mercados hasta ahora poco representados, una dinámica que coincide plenamente con las tendencias presentadas por Amadeus y que refuerza el posicionamiento dominicano como uno de los principales hubs de conectividad aérea del Caribe.
Otro concepto central de la conferencia fue la regionalización del tráfico aéreo. Según Ponti, los viajeros europeos se desplazan cada vez más dentro de Europa, los asiáticos dentro de Asia, y en América se observa un proceso similar: los mercados intrarregionales crecen con fuerza. Este fenómeno no representa una contracción del turismo internacional, sino una diversificación de los flujos, con mayor protagonismo de los viajeros procedentes de la propia región.
Para el Caribe dominicano, esta tendencia abre una oportunidad concreta: captar un volumen creciente de viajeros procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y otros mercados sudamericanos que han mostrado expansión sostenida y que representan un segmento de alto valor para los destinos de la región.
Más allá de los números de llegadas, Ponti planteó uno de los cambios de paradigma más relevantes para la gestión de destinos turísticos: el objetivo ya no debe ser solo atraer más visitantes, sino atraer a los visitantes correctos. Los datos de Amadeus permiten identificar qué mercados generan mayor impacto económico real: algunos segmentos realizan estancias más prolongadas, mientras otros, aunque permanecen menos días, presentan un gasto diario significativamente superior.
Esta capacidad de segmentación transforma la forma en que se diseñan las estrategias de promoción turística. Como ilustración, Ponti presentó el caso de Uruguay, que mediante una campaña altamente segmentada logró atraer miles de viajeros españoles de alto valor utilizando un presupuesto relativamente reducido. El ejemplo demuestra que la calidad de la inteligencia de datos puede ser más determinante que el tamaño de la inversión en marketing.
En paralelo, los datos de Amadeus confirman que el segmento premium mantiene un crecimiento superior al promedio del mercado. Los viajeros de alto valor buscan experiencias diferenciadas —gastronomía, bienestar, golf, lujo, exclusividad— y muestran una mayor disposición al gasto, independientemente de las fluctuaciones económicas globales. Para República Dominicana, cuya oferta hotelera incorpora un número creciente de resorts de alta gama, hoteles boutique y propuestas experienciales, esta tendencia representa una oportunidad directa de incrementar el gasto promedio por visitante sin necesidad de aumentar proporcionalmente el volumen de turistas.
El análisis de Ponti también subrayó que la industria turística está ingresando en una etapa donde las decisiones de promoción, inversión y posicionamiento dejarán de basarse en la intuición para apoyarse en el análisis predictivo de comportamiento del viajero: cuándo reservará, cuánto gastará, cuánto tiempo permanecerá en el destino y qué canales de comunicación son más efectivos para alcanzarlo en cada etapa del proceso de decisión.
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«El desafío ya no consiste en llegar a todos los mercados, sino en identificar aquellos que aportarán mayor valor económico al destino.»
— Olivier Ponti, Director de Market Intelligence & Insights, Amadeus — MarketHub Americas 2026
Las tendencias presentadas por Amadeus en Punta Cana coinciden con varios de los ejes estratégicos que República Dominicana ha venido desarrollando en los últimos años: diversificación de mercados emisores, expansión de la conectividad aérea, fortalecimiento de la oferta premium y creciente uso de herramientas de inteligencia turística para la toma de decisiones.
El reto que queda planteado para el sector dominicano —tanto en el ámbito público como en el privado— es traducir esa posición favorable en estrategias concretas de segmentación, que permitan no solo mantener el liderazgo en volumen de visitantes dentro del Caribe, sino incrementar de forma sostenida el impacto económico real por turista recibido.
La próxima etapa del MarketHub Americas 2026 continuará con paneles, reuniones de negocios y sesiones de trabajo entre representantes de destinos, operadores, aerolíneas y plataformas tecnológicas. Los consensos que emerjan del evento serán un indicador de la capacidad del sector para incorporar la inteligencia de datos como herramienta central de la competitividad turística regional.
Amadeus procesa cerca del 50% de las transacciones turísticas mundiales, lo que le permite identificar tendencias de comportamiento del viajero con anticipación a las estadísticas oficiales. Sus proyecciones para el resto de 2026 señalan a Sudamérica y el Caribe como las subregiones de mayor dinamismo en el hemisferio occidental.












































































