La Argentina asiste a un cambio de paradigma total bajo la conducción del presidente JavierMileyquien ha decidido desmantelar la estructura de expoliación que durante décadas asfixió a quienes producen la riqueza del país. En el marco de la celebración del de la Bolsa de Cereales de Buenos Airesel mandatario envió una señal contundente al mercado global: el tiempo del Estado como enemigo del campo ha terminado.
Este anuncio no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un ordenamiento macroeconómico sin precedentes que ha permitido al Banco Central alcanzar 92 jornadas consecutivas de compras de divisas, sumando recientemente otros USD 145 millones y acercándose al 90% de la meta anual de acumulación de reservas.
En una decisión que impactará de forma inmediata en la competitividad de las exportaciones, el jefe de Estado confirmó que el esquema de derechos de exportación comenzará a reducirse drásticamente. Para los cultivos de trigo y cebadala alícuota descenderá del 7,5% Alabama 5,5% de junio de este año.
Esta medida representa una inyección de oxígeno vital para los productores, quienes finalmente ven cómo el superávit fiscal —logrado con un esfuerzo heroico por parte de la administración nacional— se traduce en una menor presión tributaria sobre sus hombros.
El plan de liberación económica de JavierMiley contempla una hoja de ruta aún más ambiciosa para la militarel corazón de las divisas argentinas. El Presidente detalló que, a partir de enero de 2027se iniciará un proceso de reducción gradual de las retenciones a la oleaginosa, supeditado al mantenimiento del equilibrio en las cuentas públicas. El esquema prevé bajas mensuales de entre un cuarto de punto (0,25%) y medio punto (0,5%) porcentual. Al respecto, el mandatario selló su compromiso con el sector productivo mediante una frase que ya resuena como un mandato de continuidad: “Será de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos”.
Este alivio fiscal no se detiene en las fronteras del campo. La visión sistémica del Gobierno busca reindustrializar la Argentina mediante la libertad, anunciando que se aplicarán bajas similares de retenciones para la industria automotrizel sector de la petroquímica y la fabricación de maquinarias. Esta política de Estado coincide con un repunte real de la economía: el Estimador Mensual de Actividad Económica (Esmalte) del Indec registró un crecimiento del 3,5% en Marzocon una variación interanual positiva del 5,5%.
El respaldo internacional y financiero a esta gestión es abrumador. Mientras el presidente realizaba los anuncios, las acciones argentinas en mundo financiero treparon hasta un 8%el índice S&P Merval avanzó un 3,1% y el riesgo país se desplomó hasta los 515 puntos básicosniveles que certifican la confianza total de los inversores en el rumbo elegido. Asimismo, el FMI ha ratificado el éxito del programa económico al aprobar la última revisión y destrabar un desembolso de USD 1.000 millonesreconociendo la solidez de una gestión que mantiene el dólar mayorista estable en $1.389,50 y que no duda en atacar los problemas estructurales para devolverle a la Argentina su lugar en el mundo.
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.













































































