DAJABÓN, República Dominicana
El alcalde de Dajabón, Santiago Riverón Arias, exhortó al Gobierno dominicano a aprovechar el actual contexto de respaldo estadounidense para iniciar una «repatriación masiva» de inmigrantes haitianos irregulares, advirtiendo que de no implementar medidas contundentes, República Dominicana enfrentará pérdida de su identidad nacional. Las declaraciones del funcionario municipal intensifican el debate sobre política migratoria en un momento donde la crisis humanitaria haitiana presiona fronteras compartidas y genera tensiones bilaterales regionales.
Riverón Arias afirmó que el país cuenta con una «oportunidad» única debido a que la comunidad internacional ha reconocido la presión ejercida por gobiernos anteriores sobre autoridades dominicanas para mantener políticas migratorias permisivas. El funcionario sugiere que cambios en postura estadounidense respecto a gestión migratoria regional abren ventana política para implementar deportaciones a escala sin enfrentar sanciones diplomáticas o económicas que anteriormente limitaban acciones gubernamentales.
«Nuestro gobierno tiene la oportunidad ahora. A Estados Unidos le ha dado un espaldarazo. Han admitido ellos mismos que les metían presión a los gobiernos» — Santiago Riverón Arias, alcalde de Dajabón
Propuesta de deportaciones inmediatas con fuerzas graduadas
La propuesta central del funcionario se enfoca en acción inmediata mediante fuerzas de seguridad recién graduadas y control estricto de la frontera. «Lo primero que tenemos que empezar con este batallón de hombres es hacer una repatriación masiva. Y el haitiano que entre en nuestro territorio, que entre de manera legal», manifestó Riverón Arias, vinculando graduación de nuevos efectivos militares con capacidad operativa para ejecutar deportaciones sistemáticas.
La declaración revela expectativa de que infraestructura de seguridad ampliada permitirá implementar operativos de mayor escala que los realizados históricamente. Sin embargo, expertos en derechos humanos advierten que deportaciones masivas sin garantías de debido proceso podrían violar tratados internacionales suscritos por República Dominicana, incluyendo convenciones sobre refugiados y derechos de población migrante vulnerable que huye de violencia y colapso institucional en Haití.
Rechazo categórico a regularización migratoria
Riverón Arias se mostró tajante al afirmar que no debe haber regularización para quienes ya están en territorio dominicano de forma irregular, insistiendo en que ingreso debe ser contractual y temporal. «No se puede hablar de regularización porque en otro territorio tienen que entrar con un contrato de seis meses a un año; no se puede hablar de regularización de aquí en nuestro territorio, eso bueno que se sepa», explicó el alcalde, descartando programas de amnistía o ajuste de estatus migratorio.
La postura contrasta con recomendaciones de organismos internacionales que sugieren vías de regularización para población migrante establecida que contribuye a economía local, particularmente en sectores agrícola, construcción y servicios donde haitianos representan fuerza laboral significativa. El rechazo a regularización plantea interrogantes sobre destino de cientos de miles de haitianos integrados en estructuras productivas dominicanas, muchos con vínculos familiares binacionales y niños nacidos en territorio dominicano.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoControl fronterizo y narrativa de identidad nacional
El legislador aseguró que la provincia fronteriza de Dajabón se encuentra bajo control gracias a esfuerzos de autoridades dominicanas, aunque datos de organizaciones de monitoreo migratorio sugieren que cruces irregulares continúan en múltiples puntos a lo largo de 376 kilómetros de frontera terrestre. La afirmación refleja narrativa oficial que busca proyectar efectividad en gestión fronteriza pese a limitaciones estructurales en vigilancia de territorio accidentado con múltiples pasos informales.
El discurso sobre preservación de «identidad nacional» resuena en sectores de población dominicana que perciben migración haitiana como amenaza cultural y demográfica, alimentando tensiones históricas entre ambas naciones que comparten isla Hispaniola. Sin embargo, académicos advierten que retórica nacionalista exacerbada puede normalizar discriminación xenofóbica y dificultar cooperación bilateral necesaria para abordar raíces estructurales de flujos migratorios: inestabilidad política, violencia de pandillas y colapso económico en Haití.
Contexto regional y presiones geopolíticas
Las declaraciones del alcalde de Dajabón se inscriben en momento de reconfiguración de políticas migratorias hemisféricas, con múltiples gobiernos latinoamericanos endureciendo controles ante presiones domésticas y cambios en postura estadounidense respecto a gestión de flujos irregulares. República Dominicana enfrenta dilema entre satisfacer demandas internas de control fronterizo y mantener relaciones funcionales con comunidad internacional que monitorea trato a población migrante vulnerable.
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.
La propuesta de «repatriación masiva» plantea desafíos logísticos, legales y humanitarios significativos que trascienden capacidad operativa de deportación. Haití, sumido en crisis de gobernabilidad con control territorial fragmentado entre pandillas armadas, carece de infraestructura para recibir deportados a gran escala, situación que podría generar crisis humanitaria transfronteriza con implicaciones regionales que ninguna autoridad parece preparada para gestionar.












































































