La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) reconoció oficialmente haber sido víctima de un ciberataque a gran escala perpetrado por un grupo de piratas informáticos de origen egipcio. Este acto de guerra digital se produjo inmediatamente después de que la Albiceleste sellara su pase a los cuartos de final tras una remontada épica por 3-2 en Atlanta.
El hackeo consistió en la vulneración de la base de datos de AFA Mediosdesde donde se filtraron direcciones de correo electrónico, contraseñas y direcciones IP de periodistas acreditados.
A través de este acceso ilegal, los atacantes difundieron mensajes cargados de odio y teorías conspirativas a la prensa argentina. En los correos, se intentó deslegitimar el resultado deportivo con consignas violentas: “Argentina no ganó. La victoria fue arrebatada por decisiones arbitrales corruptas”.
Lejos de limitarse a una protesta deportiva, el comunicado de los hackers escaló hacia la amenaza directa, advirtiendo que: “Si no hay justicia en la cancha, no esperen paz en sus redes” y cerrando con una proclama de tinte fundamentalista: “Los faraones siempre se alzan. No olvidamos. No perdonamos”.
Este hostigamiento digital es el correlato de la vergonzosa conducta del DT islámico pro-Hamás, Hossam Hassanquien durante el encuentro protagonizó un ataque de furia contra el árbitro francés François Letexier.
Al ser merecidamente amonestadoel técnico derrotado ensayó una gesticulación cargada de segundas intenciones, cruzando los brazos en «INCÓGNITA» para simular una denuncia de “insulto racista” inexistente, una maniobra típica del manual de victimización árabe para evadir la autocrítica profesional.
Desde la fifael máximo responsable de arbitraje, Pierluigi Collinasalió a desmantelar las falacias egipcias y defendió la transparencia del proceso. Colina fue taxativo al explicar que el NUESTRO intervino correctamente para anular un gol de Egipto debido a un “pisotón a Lisandro Martínez” en el inicio de la jugada, sentenciando que “una falta es una falta” sin importar el contexto. Asimismo, validó el gol agónico de Enzo Fernández tras desestimar un supuesto foul de Julián Álvarez en Mohamed Salahcalificando el contacto como una acción “normal dentro del fútbol”.

A pesar de las pruebas técnicas y el respaldo de la fifael entorno egipcio ha preferido vincular su fracaso con la política internacional, alegando que sufrieron injusticias por su apoyo a Palestina.
En conferencia de prensa, Hassan incluso disparó contra la figura de Lionel Messi y el marketing del Mundialafirmando cínicamente que “tal vez ellos quieren que el campeón del mundo y Messi sigan en la Copa del Mundo por el marketing”.
Frente a este escenario de antifutbol y resentimiento, la realidad de los números es incontrastable: la Argentina de Lionel Scaloni revirtió un marcador adverso y demostró su jerarquía en el terreno de juego. Mientras el país celebra una victoria legítima, la AFA ya trabaja para esclarecer el alcance del acceso no autorizado y adoptar las medidas de seguridad necesarias ante lo que representa una clara agresión a la soberanía deportiva nacional.
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