Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoEl análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
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Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.
Santo Domingo, D.N. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), a través de su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (CESEDE), planteó la necesidad de revisar y fortalecer el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional antes de su aprobación definitiva, a fin de garantizar que sus disposiciones sean plenamente compatibles con la Constitución de la República, las leyes vigentes y los derechos adquiridos de los miembros de la institución policial.
La directora del CESEDE, Dra. Josefina Reynoso, sostuvo que la nueva legislación debe constituirse en un instrumento fundamental para consolidar la transformación y profesionalización de la Policía Nacional, fortalecer la seguridad ciudadana y preservar la institucionalidad democrática.
“Una ley orgánica de esta naturaleza tiene que nacer con solidez constitucional y jurídica. No podemos aprobar una norma llamada a regir el funcionamiento de la Policía Nacional si contiene disposiciones que puedan entrar en contradicción con la Constitución, con leyes vigentes o afectar derechos adquiridos por los miembros de la institución”, afirmó Reynoso.
La posición del CESEDE se fundamenta en el análisis integral remitido por FUNGLODE a la Cámara de Diputados, en el que se identifican 22 observaciones de carácter constitucional, relacionadas con 15 artículos y principios de la Constitución, así como 33 observaciones vinculadas a técnica legislativa, para un total de 55 aspectos que, a juicio del centro de estudios, requieren revisión.
Reynoso explicó que el propósito de estas observaciones no es obstaculizar la reforma policial, sino contribuir a que el país pueda contar con un marco jurídico moderno, coherente y sostenible, capaz de acompañar el proceso de transformación institucional y responder de manera efectiva a las necesidades de seguridad de la ciudadanía.
“La reforma de la Policía Nacional debe conducir a una institución más profesional, eficiente y cercana al ciudadano. Para ello, la ley debe establecer reglas claras sobre la actuación policial y el uso de la fuerza, fortalecer los mecanismos de control y garantizar, al mismo tiempo, el respeto irrestricto de los derechos fundamentales”, señaló.
En ese sentido, el informe del CESEDE advierte que las disposiciones relativas al uso de la fuerza, la privación de libertad y la disolución de manifestaciones tienen una incidencia directa sobre los derechos ciudadanos, por lo que requieren un marco de garantías, límites y controles claramente definidos en la propia legislación.
El análisis también presta especial atención a la seguridad jurídica de los miembros de la Policía Nacional, particularmente en lo relativo a la carrera policial, el retiro, las pensiones, las indemnizaciones y la estabilidad de las situaciones jurídicas previamente consolidadas.
De acuerdo con el informe, algunas disposiciones transitorias podrían tener efectos sobre derechos y situaciones jurídicas adquiridas, mientras que otras introducen modificaciones en aspectos vinculados al régimen previsional y de retiro actualmente vigente.
“Modernizar no significa desconocer derechos. Una transformación institucional legítima debe proteger al ciudadano, pero también garantizar que los hombres y mujeres que han desarrollado una carrera dentro de la Policía Nacional conserven los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico”, expresó la directora del CESEDE.
FUNGLODE y el CESEDE consideran que una Ley Orgánica de la Policía Nacional debe sustentarse en tres principios esenciales: pleno respeto a la Constitución y las leyes, fortalecimiento efectivo de la seguridad ciudadana y protección de los derechos y de la carrera de los miembros de la institución policial.
Reynoso destacó, además, que por su propia naturaleza una ley orgánica exige un elevado nivel de rigor jurídico y técnica legislativa, debido a que está llamada a regular aspectos esenciales de la estructura, organización, funcionamiento y competencias de una institución fundamental para la seguridad y la convivencia democrática.
“Esta no puede ser una ley más. Estamos hablando de la norma que organizará una de las instituciones fundamentales para la seguridad y la convivencia democrática del país. Tiene que ser una legislación clara, constitucional, coherente y sostenible, capaz de generar confianza tanto dentro de la Policía Nacional como en toda la sociedad dominicana”, manifestó.
La Fundación Global Democracia y Desarrollo y su Centro de Estudios de Seguridad y Defensa reiteraron su disposición de continuar aportando análisis técnicos y propuestas al debate nacional sobre la reforma policial y las políticas públicas de seguridad ciudadana, con el propósito de contribuir a una transformación institucional que responda a las necesidades del país y se sostenga sobre bases jurídicas sólidas.
“Nuestro aporte es constructivo. Queremos una Policía Nacional fortalecida, una ciudadanía más segura y una ley que pueda mantenerse en el tiempo porque respeta la Constitución, las leyes y los derechos. Ese debe ser el verdadero propósito de una reforma policial”, concluyó la Dra. Josefina Reynoso.













































































