La Unión Europea ha presentado propuestas que ralentizarían la reducción de los límites a las emisiones corporativas de gases de efecto invernadero, como parte de una importante revisión de su política climática.
Las reformas relajarían las reglas del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) del bloque para dar a las empresas más tiempo del esperado para reducir sus emisiones de carbono.
Estos cambios significarían que algunas industrias podrían obtener derechos de emisión hasta 2038 en lugar de 2034, si se comprometen a invertir en esfuerzos de descarbonización.
Las propuestas aún deben ser aprobadas por los países y los legisladores de la UE, un proceso que podría llevar un año.
«Estamos adoptando un enfoque más favorable a las empresas y, si puedo decirlo, más inteligente», afirmó el Comisario de Clima de la UE, Wopke Hoekstra.
La Comisión Europea, que elabora legislación para los 27 estados miembros de la UE, dijo que los cambios garantizarían que el ETS esté alineado con el objetivo de la UE de reducir las emisiones de carbono en un 90% para 2040, en comparación con los niveles de 1990.
El ETS, introducido en 2005, es la principal herramienta de la UE para reducir los gases de efecto invernadero.
Pero el plan ha sido criticado por varios estados miembros, e Italia en particular condenó el sistema de comercio como un impuesto de facto que ha ayudado a mantener los precios de la energía artificialmente altos.
Según el ETS, las industrias y centrales eléctricas europeas deben comprar un permiso o cuota por cada tonelada de dióxido de carbono que emiten, creando un incentivo financiero para invertir en tecnologías más limpias.
Las empresas pueden comprar permisos adicionales o canjearlos. Algunas empresas reciben permisos de forma gratuita para ayudarles a competir con empresas extranjeras que no pagan costos de carbono.
El ETS también limita el número de permisos emitidos cada año para garantizar una reducción de las misiones.
La Comisión Europea ha propuesto ralentizar el ritmo anual de reducción de este límite hasta alrededor del 3,7% a partir de 2031 y luego al 1,7% a partir de 2036, frente al 4,3% actual.
Como parte de los cambios, la UE también propone mantener los permisos gratuitos hasta 2038, en lugar de ponerles fin en 2034, cuando serían reemplazados por un impuesto fronterizo al carbono sobre las importaciones de ciertos sectores.
La Comisión también ofrecería un 80% de permisos gratuitos por adelantado a las empresas que estén considerando invertir en la descarbonización en Europa. Las empresas obtendrían el 20% restante una vez realizadas estas inversiones.
En respuesta a las propuestas, la ministra polaca del Clima, Paulina Hennig-Kloska, dijo que Polonia presionaría para debilitar aún más la política.
«Por primera vez vemos una suavización de la posición en lugar de un endurecimiento. Esto es un gran éxito para Polonia. Aunque lucharemos por más», afirmó.
Pero los políticos verdes quedaron menos impresionados. Un miembro alemán del Parlamento Europeo, Michael Bloss, dijo que los proyectos causarían una «contaminación climática gigantesca» y que, como resultado, la próxima generación tendría una peor calidad de vida.
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.











































































