El régimen de Irán anunció este domingo que establecerá en los próximos días una zona restringida para la navegación en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, aumentando la presión sobre uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio energético mundial. La medida fue comunicada por el general Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, quien advirtió que cualquier embarcación que ingrese al área con intención de atravesar el estrecho será identificada y añadida a una lista de sanciones de Teherán.
Durante una entrevista televisiva, Rezaei explicó que la nueva zona de exclusión se extenderá desde el punto donde actualmente la Armada estadounidense mantiene su línea de bloqueo hacia sectores del golfo Pérsico, incluyendo áreas próximas al estrecho. »En los próximos días y semanas anunciaremos una zona restringida fuera del Estrecho de Ormuz», declaró el funcionario.
El Estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una vía estratégica para el transporte internacional de energía. Cualquier interrupción significativa del tráfico marítimo puede tener serias consecuencias sobre los mercados petroleros y sobre las cadenas de suministro que dependen de los países productores del Golfo.
Rezaei afirmó además que el estrecho se encuentra completamente bajo control de las fuerzas armadas iraníes y rechazó las declaraciones de Estados Unidos de que el tránsito marítimo continúa abierto. »Está completamente cerrado y bajo el control de las fuerzas armadas», aseguró, calificando como una »gran mentira» la versión estadounidense sobre la situación de la ruta.
El funcionario proporcionó cifras para respaldar su descripción del deterioro del tráfico. Afirmó que antes del cierre más de 100 embarcaciones atravesaban diariamente el estrecho transportando más de 100 millones de toneladas de carga. En la actualidad, según su versión, solamente entre siete y ocho barcos estarían cruzando la zona, principalmente para transportar productos considerados esenciales para Irán.
Rezaei también acusó a Washington de intentar introducir embarcaciones a través de la zona restringida. Según el dirigente iraní, Estados Unidos estaría intentando hacer pasar entre cinco y seis barcos mediante operaciones costosas y algunas de esas embarcaciones habrían sido atacadas. Sin embargo, no ofreció detalles sobre los buques involucrados ni identificó a los responsables de esos incidentes.
A pesar de las amenazas, el funcionario explicó que Irán no ha decidido hundir los barcos debido a los productos que transportan. »No hemos decidido hundirlos», afirmó, señalando que algunos buques llevan petróleo y que destruirlos podría provocar graves daños ambientales en el área.

La escalada también estuvo acompañada por una afirmación sobre las capacidades militares iraníes. Rezaei aseguró que Teherán probó recientemente un nuevo misil antibuque contra un buque de guerra estadounidense. »Por primera vez, probamos nuestro misil antibuque sobre un buque de guerra estadounidense», sostuvo. De acuerdo con su relato, el lanzamiento provocó una reacción estadounidense y obligó al barco a retirarse.
El anuncio llega después de semanas de enfrentamientos y tensiones alrededor del estrecho, donde se han registrado ataques contra embarcaciones comerciales y operaciones militares estadounidenses destinadas a impedir que Irán reconstruya capacidades de vigilancia, lanzamiento de misiles y colocación de minas.
La situación se complica además por las negociaciones entre Irán y Omán para establecer rutas específicas de tránsito marítimo. Rezaei aseguró que los mapas de esos corredores serán formalizados próximamente. Sin embargo, la existencia de esas rutas no elimina la advertencia iraní de sancionar a los barcos que ingresen al nuevo perímetro restringido.

Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.












































































