CIUDAD DE MÉXICO — La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció el miércoles planes para explotar depósitos de gas natural no convencionales en un esfuerzo por reducir la dependencia de su país de la energía extranjera en un momento en que la guerra de Irán está perturbando los mercados energéticos mundiales.
Pero Sheinbaum, científica y experta en clima, evitó notablemente el término fracturación hidráulica o “fracking”, un método de perforación utilizado para extraer petróleo y gas natural de un lecho de roca subterráneo profundo utilizando un líquido altamente presurizado. En cambio, enmarcó la iniciativa como una búsqueda de una extracción “sostenible”, enfatizando que los impactos ambientales se minimizarían en la mayor medida posible.
La viabilidad técnica del “fracking sostenible” es un tema de importante debate entre científicos ambientales y expertos en energía. Pero Sheinbaum dijo que un comité técnico pasará dos meses evaluando métodos menos dañinos, como utilizar agua no potable y reducir aditivos químicos. El comité también evaluará los costos potenciales de estas mitigaciones, dijo.
“Todo el gas que importamos proviene de un tipo de extracción que tiene impactos ambientales” y está “a 100 metros de la frontera con México”, señaló en alusión a proyectos de fracking en Texas.
México es el mayor comprador mundial de gas estadounidense.
Si bien señaló que los contratos de importación de gas natural con Estados Unidos siguen siendo seguros y la relación bilateral es sólida, argumentó que aumentar la soberanía energética es una necesidad responsable. «¿Se necesita más gas? Sí. ¿Se puede reemplazar todo el gas? Difícilmente», añadió.
Desde que asumió el poder en octubre de 2024, Sheinbaum se ha comprometido a expandir las energías renovables manteniendo al mismo tiempo un firme apoyo a la estatal Petróleos Mexicanos. El miércoles defendió esta postura argumentando que los combustibles fósiles siguen siendo un componente esencial del panorama energético de México.
Sheinbaum dijo que la prioridad es reducir la dependencia energética externa en tiempos convulsos y evitar situaciones como la vivida en Europa con la escasez de gas ruso durante la guerra de Ucrania o la provocada por la actual guerra en Medio Oriente.
La propuesta del miércoles, que seguramente generará controversia, se produce en medio de un aumento en los proyectos de infraestructura diseñados para aumentar las importaciones de gas de Estados Unidos. Estos desarrollos apuntan a satisfacer la creciente demanda interna de electricidad de México y al mismo tiempo posicionar al país como un centro para la reexportación de gas a los mercados asiáticos y europeos.
___
Siga la cobertura de AP sobre América Latina y el Caribe en https://apnews.com/hub/latin-america
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.












































































