Nueva York.– El juez federal Alvin K. Hellerstein fijó el 1 de junio de 2027 como fecha de inicio del juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan en Estados Unidos acusaciones por narcotráfico, narcoterrorismo y delitos relacionados con armas. La decisión se estableció durante una audiencia celebrada este miércoles en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, a solicitud conjunta de la defensa y la Fiscalía. Ambos acusados permanecen detenidos en una cárcel federal de Brooklyn y se han declarado no culpables de los cargos que se les imputan.
Lo que sigue antes del juicio contra Maduro
Antes de llegar a la fase de juicio, el tribunal deberá resolver una serie de mociones presentadas por la defensa contra la acusación y el procedimiento seguido por el Gobierno estadounidense. De acuerdo con lo informado durante la audiencia, los abogados de Maduro comenzarán a presentar sus solicitudes a principios de septiembre. Posteriormente, Maduro y Flores deberán comparecer nuevamente ante el tribunal el 17 de noviembre, fecha en la que se realizarán los argumentos orales relacionados con dichas objeciones.
La defensa apuesta a la inmunidad soberana
Entre los primeros planteamientos que presentará el equipo legal de Maduro figura un argumento centrado en la inmunidad soberana, propia de un jefe de Estado. Según trascendió durante la audiencia, si el juez llegara a aceptar ese argumento, el proceso penal podría detenerse antes de llegar al juicio. La defensa también se prepara para cuestionar la forma en que Maduro y Flores fueron capturados y trasladados desde Caracas hasta Nueva York, un punto que podría convertirse en uno de los ejes centrales de las audiencias de noviembre.
Según adelantó el abogado de la defensa, uno de los primeros planteamientos ante el tribunal estará fundamentado en la inmunidad que corresponde a un jefe de Estado, un argumento que —de ser aceptado— podría frenar el proceso antes de llegar a juicio.
Captura de enero divide posturas entre defensa y Gobierno de EE. UU.
La forma en que se produjo la detención de Maduro sigue siendo uno de los puntos más controvertidos del caso. El propio Maduro ha calificado la operación militar estadounidense de enero como un secuestro y se ha autodefinido como prisionero de guerra, mientras su defensa sostiene que fue extraído de manera ilegal del territorio venezolano.
Por su parte, la Administración del presidente Donald Trump defiende la acción como una operación de aplicación de la ley, vinculada a un expediente penal que, según la Fiscalía, estaba abierto desde años antes en Estados Unidos.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados durante una incursión nocturna de fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados a Nueva York a principios de enero de 2026. Desde entonces permanecen bajo custodia federal y, hasta el momento, no han solicitado su liberación bajo fianza.
¿De qué acusa la Fiscalía a Nicolás Maduro?
De acuerdo con la acusación federal, Maduro y otros dirigentes venezolanos habrían participado durante años en una conspiración para facilitar el envío de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos, presuntamente utilizando estructuras políticas, militares y policiales del Estado venezolano.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoLa Fiscalía también vincula a los procesados con organizaciones criminales y grupos armados, además de atribuirles conspiraciones relacionadas con la importación de cocaína y el uso o posesión de armas. Es importante precisar que estas son alegaciones formuladas por la Fiscalía y que, como corresponde en cualquier proceso penal, deberán ser probadas ante el tribunal antes de derivar en una condena. Maduro y Flores niegan los cargos en su totalidad. De ser declarados culpables por un jurado, ambos podrían enfrentar penas de cadena perpetua.
Tercera comparecencia pública en la Corte de Nueva York
La audiencia de este miércoles marcó la tercera comparecencia pública de Maduro y Flores ante la Justicia estadounidense desde su llegada a Nueva York en enero. La sesión tuvo una duración aproximada de 15 minutos, durante los cuales ninguno de los dos acusados intervino verbalmente mientras sus abogados y los fiscales discutían el calendario del proceso. Ambos permanecieron sentados por separado, acompañados por sus respectivos equipos legales.
Lo que viene
La próxima etapa del proceso será decisiva, ya que el tribunal deberá pronunciarse sobre cuestiones de inmunidad, jurisdicción y legalidad de la captura antes de que el caso avance hacia el juicio previsto para junio de 2027. Las audiencias de septiembre y noviembre marcarán el rumbo de un proceso que ya es observado de cerca tanto en Washington como en Caracas.
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