Directivos y miembros de la Asociación de Hoteles La Romana–Bayahibe (AHRB), presentaron los resultados de la gestión 2025 a miembros de la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur), además de la agenda estratégica 2026 que trasciende la promoción turística tradicional y consolida una visión de gestión territorial donde hoteles, comunidades, clúster, sector público y privado construyen conjuntamente el futuro del destino.
En ese sentido, hoy se puede observar que el destino turístico La Romana–Bayahibe continúa consolidando un modelo distinto: uno donde la competitividad turística se construye desde la gobernanza, la sostenibilidad, el talento humano y la participación activa de toda la cadena de valor.
La Agenda Estratégica 2026 no solo representa un plan operativo para este año. Constituye una hoja de ruta que reafirma una visión de destino que lleva décadas desarrollándose y que hoy posiciona a La Romana–Bayahibe como uno de los ejemplos más avanzados de gestión turística integrada del país.

Un destino construido desde la integración
La fortaleza de La Romana–Bayahibe no radica únicamente en sus hoteles o playas. El destino ha logrado integrar a: hoteleros, excursiones y operadores, artesanos, comunidades, instituciones públicas, sector académico, organizaciones ambientales, y el Clúster Turístico La Romana–Bayahibe (CTRB).
Esta articulación comenzó prácticamente desde los orígenes de la AHRB, creada formalmente en el año 2000, cuando el sector comprendió que el
desarrollo sostenible exigía involucrar a toda la cadena de valor. Esa visión derivó posteriormente en la creación del CTRB en 2009, convirtiéndose en la plataforma de gobernanza del destino.
Con los años y el trabajo desarrollado, ha logrado alcanzar un nivel de madurez institucional que lo posiciona como un polo turístico consolidado y las cifras explican parte de esa evolución. Hoy La Romana–Bayahibe integra: 5,800 habitaciones, 15 resorts de 4 y 5 estrellas, 95% bajo modalidad todo incluido, 83% de ocupación durante 2025, 1.2 millones de visitantes a atractivos locales, y más de 8,700 empleos directos.
Pero quizás el dato más relevante sea la diversificación del producto turístico, tomando en cuenta que el destino combina: lujo, golf, bodas, MICE, buceo, turismo deportivo, cruceros, ecoturismo, patrimonio, y experiencias marinas.
Del turismo tradicional a la sostenibilidad aplicada. La agenda 2026 estructura cinco pilares estratégicos:
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Aquí destacan iniciativas como:
Bandera Azul, con 7 segmentos reconocidos en el período 2025–2026, fortaleciendo estándares ambientales y reputación costera.
Implementación de The Code, programa internacional de protección a la niñez y tolerancia cero frente a explotación infantil en turismo. La AHRB recibió incluso la distinción Top Member 2025, posicionando al destino como referente de turismo responsable.
Programa Destino La Romana Accesible, impulsado junto a MITUR, CTRB y aliados internacionales, entendiendo que accesibilidad ya no es nicho sino competitividad. El mercado potencial supera 1,300 millones de personas con discapacidad en el mundo y 85 millones en América Latina y el Caribe.
Foto Archivo: Programa de Becas
Talento local: inversión social con retorno turístico
Uno de los aspectos más interesantes del modelo La Romana–Bayahibe es la apuesta por capital humano. En ese sentido, el destino cuenta con el programa “Buscando a los Futuros Líderes del Turismo” que hasta la fecha ha beneficiado a 12 estudiantes desde 2018, con 75% de participación femenina. De ellos, 4 ya se graduaron, y 3 ocupan posiciones de responsabilidad dentro de hoteles miembros.
El esquema integra: beca + inglés + mentoría + pasantías + inserción laboral.
Para el 2026 el programa se amplía incorporando una mesa sector–academia, alineando necesidades hoteleras con centros formativos. Esto trasciende la capacitación; es construcción de talento territorial.
Turismo deportivo: nueva frontera competitiva
La Romana–Bayahibe también ha entendido algo que muchos destinos aún desarrollan: el turismo deportivo como mecanismo de diversificación. La agenda incorpora: Oceanman Dominican Republic, que ha generado que el destino de Miches, sea la próxima sede del mundial de este evento en noviembre próximo. Bayahibe 10K, Torneo de Golf La Romana, y el acuerdo estratégico entre CTRB y ADOTURD para posicionar este segmento. Esta apuesta conecta deporte, comunidad y visitantes internacionales.
Impacto comunitario tangible
Quizás el dato más revelador del modelo aparece en el componente social y ambiental.
Durante 2025 se desarrollaron 87 proyectos e iniciativas, 13 impulsadas directamente por AHRB y 74 por miembros, movilizando US$975,878, con alcance a 15,854 personas y 47 instituciones.
La distribución muestra la prioridad: 54% ambiental, 42% social, y 4% gobernanza. Pocas asociaciones turísticas del país presentan este nivel de trazabilidad.
Un ejemplo nacional
La Agenda 2026 de La Romana–Bayahibe deja una reflexión importante para el turismo dominicano. El destino ya no opera únicamente desde la lógica hotelera. Funciona como: territorio + comunidad + sostenibilidad + academia + gobernanza + promoción + inversión social.
En momentos donde República Dominicana discute turismo regenerativo, ESG y sostenibilidad, La Romana–Bayahibe muestra que ese modelo no es una aspiración futura. Ya está funcionando y probablemente constituye hoy uno de los ejemplos más completos de gestión turística colaborativa del país













































































