En un país donde las instituciones castrenses aún pelean por presupuestos dignos, equipamiento moderno y transparencia en sus cadenas de mando, el Paseo de los Colores de la Armada Dominicana llegó acompañado de discursos sobre identidad, memoria y soberanía. La pregunta que el acto inaugural no respondió es más incómoda que el mural más vistoso: ¿cuánto costó esta intervención artística, quién la contrató y bajo qué proceso de licitación se seleccionaron los artistas? La inauguración en las instalaciones de la Academia Naval —un sueño, según el propio vicealmirante Crisóstomo Martínez, que se gestó desde 2017— llega nueve años tarde y sin una explicación pública sobre por qué tardó tanto en materializarse ni qué lo desbloqueó ahora.
Mural principal
200 m²
Academia Naval Dominicana
Mural secundario
72 m²
Padres de la Patria
Total intervenido
272 m²
Sin costo publicado
Años en espera
+8 años
Idea originada en 2017
DEMOS UN CONTEXTO INFORMATIVO
La Dirección de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep), encabezada por Robert Polanco, ejecutó dos intervenciones murales en instalaciones de la Armada de la República Dominicana en Santo Domingo. La obra principal abarca aproximadamente 200 metros cuadrados y narra, en formato visual cronológico, la historia de la Academia Naval Dominicana desde sus orígenes. Un segundo mural de 72 metros cuadrados está dedicado a los Padres de la Patria bajo el lema «Dios, Patria y Libertad».
El acto contó con la presencia del director de Propeep, el comandante general de la Armada —vicealmirante Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez—, oficiales superiores, docentes, guardiamarinas y personal administrativo de la Academia Naval.
La obra incluye representaciones de figuras históricas como Ignacio María González Santín, Román Baldorioty de Castro, los vicealmirantes Ramón Julio Didiez y César De Windt, y al jefe de Estado Mayor de la antigua Marina de Guerra, Luis Homero Lajara Burgos. También se destaca la corbeta Clase Flower «Cristóbal Colón» C-10 —ex HMCS Lachute—, señalada como el primer buque naval dominicano en realizar un crucero internacional con guardiamarinas a bordo.
Propeep forma parte de la estructura ejecutiva directa de la Presidencia de la República y maneja proyectos con recursos del Estado dominicano. Según fuentes públicas, esta misma entidad ha ejecutado decenas de intervenciones similares en municipios, escuelas y plazas a lo largo del país bajo la administración del presidente Luis Abinader.
«El problema no es el mural: es la opacidad en su ejecución y la desproporción entre la visibilidad del acto y la profundidad de los problemas institucionales que permanecen sin resolver.»
— Análisis editorial, Despertar Matinal · Mayo 2026
NUESTRO ANÁLISIS CRÍTICO
Eje 1: El espejo del patriotismo como pantalla
El Paseo de los Colores es, en esencia, un programa de embellecimiento urbano e institucional que la administración Abinader ha desplegado en múltiples espacios públicos. Su traslado a instalaciones militares introduce una variable política que merece examen: ¿quién decide qué historia se pinta en los muros de las Fuerzas Armadas? ¿La propia institución castrense, o la Presidencia de la República a través de Propeep?
El vicealmirante Crisóstomo Martínez declaró que la idea de muralizar la historia de la Armada nació en 2017, cuando él mismo dirigía la Academia Naval. Sin embargo, el proyecto solo se concretó ahora, bajo una administración diferente, con financiamiento presidencial. Eso sugiere que la narrativa visual sobre el pasado naval del país no fue decidida institucionalmente, sino desbloqueada por criterios políticos y presupuestarios externos a la propia Armada. El «sueño» del vicealmirante se hizo realidad cuando convino a la agenda comunicacional de Propeep, no antes.
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Ver noticias nacionales Análisis político completoEje 2: El costo que nadie mencionó
Ningún funcionario presente en el acto inaugural ofreció cifras sobre el costo de ejecución del proyecto. En un Estado democrático donde los fondos públicos están sujetos a escrutinio, la ausencia de datos presupuestarios en un acto oficial no es un detalle menor: es una señal. ¿Cuánto costaron los 272 metros cuadrados de murales? ¿Quiénes son los artistas contratados y bajo qué modalidad fueron seleccionados? ¿Se realizó algún proceso competitivo o la contratación fue directa? Según fuentes consultadas por este medio, Propeep no publica en tiempo real los contratos de sus proyectos artísticos, lo que dificulta el rastreo ciudadano del gasto.
Eje 3: Arte en cuarteles, reformas pendientes afuera
La Academia Naval Dominicana es una institución respetable con un legado histórico real. Pero el legado institucional de la Armada no se fortalece con murales: se fortalece con presupuesto operativo suficiente, con equipamiento naval actualizado, con condiciones dignas para los guardiamarinas y con una carrera castrense transparente y meritocrática. La República Dominicana tiene costas en dos océanos, fronteras marítimas que resguardar y una economía dependiente del turismo costero. La pregunta que deberían responder tanto Propeep como el Ministerio de Defensa es si los recursos invertidos en pintura mural son proporcionales a las necesidades reales de la institución o si sirven principalmente como capital simbólico para una administración que necesita imágenes de gestión visible antes de las próximas elecciones.
Esto no descalifica el valor cultural de preservar la memoria naval dominicana. La corbeta «Cristóbal Colón» merece ser recordada. Las figuras históricas representadas en los murales tienen un lugar legítimo en la historia del país. El problema no es el mural: es la opacidad en su ejecución y la desproporción entre la visibilidad del acto y la profundidad de los problemas institucionales que permanecen sin resolver.
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Los murales permanecerán en las paredes de la Academia Naval cuando las cámaras se hayan ido. Lo que no permanece tan fácilmente es la rendición de cuentas sobre cómo se gastó el dinero público para ponerlos ahí. El arte puede ser memoria o puede ser decoración costosa con fines políticos. La diferencia, en el caso del Paseo de los Colores de la Armada Dominicana, la determinarán los contratos que Propeep publique —o no publique— en los próximos días.
Pregunta editorial
Si el sueño de muralizar la Armada Dominicana nació en 2017 dentro de la propia institución, ¿por qué fue necesaria la intervención de Propeep —una entidad presidencial— para que se ejecutara nueve años después, y quién autorizó el gasto sin informar su monto al público?















































































