Estados Unidos ha impuesto una nueva ronda de sanciones contra funcionarios y empresas cubanas, dijo el Secretario de Estado Marco Rubio.
Nueve empresas mineras, metalúrgicas y de construcción de propiedad estatal, el Ministerio de Construcción y funcionarios vinculados a un instituto internacional con sede en Cuba fueron nombrados en el último tramo de sanciones económicas.
En un comunicado, Rubio acusó a varias figuras de «transportar una nueva brigada de simpatizantes internacionales a La Habana para establecer contactos con funcionarios del régimen» con motivo del centenario del ex líder Fidel Castro.
Cuba ha denunciado todas las sanciones impuestas por la administración Trump.
Rubio dijo que las cifras objeto de sanciones son «parte de la razón de ser del régimen de exportar el marxismo, el resentimiento racial y la violencia comunista a todo el mundo».
Rubio continuó: “Las designaciones de hoy dejan en claro que la Administración Trump no tolerará los esfuerzos del régimen cubano para financiar su represión o continuar su campaña de décadas de actividades subversivas antiamericanas. »
Los dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) fueron blanco de la última ronda de sanciones estadounidenses.
Fundado en 1960 por Castro, ICAP ha sido utilizado tradicionalmente por el gobierno cubano para construir vínculos con organizaciones afines en todo el mundo al acoger a grupos de activistas visitantes que también promueven campañas pro-gobierno cubano en sus propios países.
Rubio, sin embargo, acusa al grupo de “engañar y corromper a ciudadanos estadounidenses mediante mentiras, espionaje y malversación de fondos”.
Entre los objetivos se encuentra el presidente del grupo, Fernando González Llort, miembro de una red de espías llamada Los Cinco Cubanos, que participó en un intercambio de prisioneros durante el deshielo con La Habana de la era Obama.
Altos funcionarios de los sectores de energía, finanzas y defensa de La Habana ya están sujetos a sanciones estadounidenses. La industria turística del país también se ha derrumbado, una fuente clave de ingresos para el asediado gobierno.
El Ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, condenó el anuncio de Rubio y escribió en X que estaba tratando de «castigar» a las empresas cubanas y «dañar» aún más la economía.
Rodríguez agregó que esto impediría que el gobierno «garantice servicios básicos a la población, que ya se encuentra en una situación crítica por el bloqueo».
Estados Unidos ha impuesto un efectivo bloqueo petrolero a Cuba desde principios de año. Dado que la envejecida infraestructura eléctrica de la isla depende en gran medida de las importaciones de combustible, los hospitales han dependido de generadores de respaldo.
Los largos y frecuentes cortes de energía han provocado raras protestas en Cuba, donde la disidencia pública generalmente se castiga con largas penas de prisión.
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