La firma Sondeos anunció esta semana su alianza estratégica con CB Global Data, antigua CB Consultora Opinión Pública, presentando junto a esa incorporación el Ranking de Presidentes de América Latina correspondiente a junio de 2026. En ese listado, Luis Abinader aparece en la cuarta posición regional con 54.8% de imagen positiva, detrás de Nayib Bukele, Claudia Sheinbaum y Laura Fernández. La cifra se difundió como un logro de posicionamiento internacional. Lo que no se difundió con el mismo entusiasmo fue el tamaño de la muestra, el margen de error, la fecha exacta de levantamiento ni quién financia el estudio. Y esa omisión no es un detalle menor: es, precisamente, la pregunta que todo dato de opinión pública debería responder antes de convertirse en titular.
El anuncio se presentó como un hito de internacionalización para Sondeos, firma que forma parte de GALA Media Group, un grupo de comunicación con operaciones en medios digitales, producción de contenido e investigación. La alianza con CB Global Data —que se autodescribe como referencia regional por elaborar mensualmente el ranking de presidentes y el de alcaldes de capitales latinoamericanas— coloca a República Dominicana, según el comunicado, entre las mediciones sistemáticas de la región.
El comunicado detalla que ambas firmas «desarrollarán de manera conjunta estudios especializados sobre liderazgo político, gestión gubernamental, percepción ciudadana, tendencias electorales y posicionamiento público.» También adelanta que, una vez lo permita la legislación electoral dominicana, se realizarán mediciones sobre escenarios y candidaturas de cara a próximos procesos. Es decir: Sondeos se prepara para producir, con sello internacional, buena parte de los números que en los próximos meses alimentarán el debate político dominicano.
Ningún elemento de ese anuncio es ilegítimo en sí mismo. Las encuestadoras existen, se alían, se internacionalizan y compiten por credibilidad. El problema no es que Sondeos tenga un socio nuevo. El problema es que ese socio —y la propia firma— presenta un dato altamente sensible, la aprobación del presidente en funciones, sin los elementos mínimos que permitirían a cualquier lector, periodista o académico verificar su validez metodológica.
La comparación es inevitable: encuestadoras con trayectoria internacional, como Gallup, CID Gallup o Latinobarómetro, publican junto a cada medición la ficha técnica completa —tamaño muestral, margen de error, fecha de campo, método de recolección y financiamiento—. CB Global Data afirma «anticipar correctamente diversos procesos presidenciales» en la región, pero el comunicado que anuncia la alianza no incluye un solo dato verificable sobre cómo se construyó el 54.8% atribuido a Abinader. No hay número de encuestados, no hay margen de error, no hay metodología de campo ni modalidad (presencial, telefónica, panel digital).
Ahí está el fallo implícito de todo el anuncio: se presenta una cifra de aprobación presidencial con el peso simbólico de un ranking internacional, pero sin el sustento técnico que legitima ese peso. Un 54.8% sin ficha técnica no es un dato de opinión pública; es una afirmación con apariencia de dato.
La opacidad se agrava por el momento en que se presenta. El comunicado llega en pleno segundo mandato consecutivo de Abinader, iniciado en agosto de 2024, en un contexto donde Despertar Matinal ha documentado señalamientos sobre gestión de infraestructura, aviación civil y servicios municipales que contrastan con la narrativa de aprobación sostenida. Que una encuestadora vinculada a un grupo mediático anuncie, en el mismo comunicado, tanto su alianza internacional como una cifra favorable al Gobierno, sin transparentar cómo llegó a ese número, no constituye prueba de manipulación, pero sí constituye una razón legítima para exigir la ficha técnica antes de reproducir la cifra como hecho consolidado.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completoTampoco se explica quién financia estos estudios. CB Global Data opera en múltiples países de la región, y Sondeos pertenece a un grupo de comunicación con intereses propios en el mercado dominicano. Esa doble condición —medir y, al mismo tiempo, formar parte de una estructura mediática con intereses comerciales— no descalifica automáticamente el trabajo, pero exige un estándar de transparencia que este anuncio no cumplió.
Un 54.8% sin ficha técnica no es un dato de opinión pública: es una afirmación con apariencia de dato.
La alianza entre Sondeos y CB Global Data puede representar, efectivamente, un paso hacia estándares internacionales de medición en República Dominicana. Pero un ranking regional que ubica a un presidente en el cuarto lugar continental, sin ficha técnica pública, no fortalece esos estándares: los pospone. Mientras la muestra, el margen de error y el financiamiento sigan sin publicarse, el 54.8% de Abinader seguirá siendo, en términos estrictamente periodísticos, una cifra sin verificar. ¿Puede una democracia confiar en rankings de aprobación presidencial que no muestran su propia metodología?
Este análisis se basa en el comunicado oficial de Sondeos y CB Global Data. No se acusa a ninguna de las firmas de manipulación deliberada; se señala la ausencia pública de ficha técnica, dato que impide verificar independientemente la cifra difundida.
¿Puede una democracia confiar en rankings de aprobación presidencial que no muestran su propia metodología?
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