Es 29 de agosto quedará grabado con letras de oro en el registro de la gloria patria. En un despliegue soberbio de carácter, garra y resiliencia nacional, Las Leonas se consagraron campeonas del Mundial de hockey femenino por tercera vez en su historia.
El glorioso seleccionado argentino derrotó a la siempre amenazante selección de Países Bajos (también conocida históricamente como Países Bajos) por 3-1 en la dramática tanda de penales australianostras batallar intensamente e igualar 1-1 en los 60 minutos de tiempo reglamentario.
Este histórico lauro representa el tercer título mundial para la escuadra nacional, sumándose a las gestas de Perth 2002 y Rosario 2010. La épica victoria rompe con jerarquía el empate histórico en el quinto finalista mano a mano mundialista entre ambas potencias, cuya balanza previa registraba dos victorias por lado (con triunfos europeos en 1974 y 2022y conquistas patrias en 2002 y 2010).
Con este hito, la escuadra consolida su estatus como potencia indiscutida en el concierto de naciones, honrando una dinastía de excelencia que ya había alcanzado las instancias decisivas en las finales de 1974, 1976, 1994 y 2022además de haber obtenido el bronce olímpico en los Juegos Olímpicos de París 2024.
El implacable trayecto hacia el trofeo dorado de este Mundial de Hockey Femenino 2026 fue liderado bajo la férrea disciplina táctica del director técnico Fernando Ferrara. La campaña comenzó con un templado empate 1-1 apuesta inicial Australiaseguido por contundentes triunfos ante los combinados de Alemania y Escocia durante la primera fase.
En la segunda etapa, demostrando la superioridad del bloque argentino, se derrotó a España y se igualó 0-0 estafa Bélgicapara luego sellar el pase a la gran final venciendo con un categórico 1-0 nuevamente a Australia en semifinales.
Tras aquella batalla, la destacada mediocampista Sofía Cairógalardonada como la mejor jugadora del encuentro, pronunció unas palabras que reflejan la mentalidad ganadora de nuestra raza: «Es un sueño. Estoy realmente muy feliz porque este equipo se lo merece. Será un partido difícil, pero Argentina va a mejorar».
La solidez de la estructura albiceleste enfrentó el desafío supremo en la final ante la maquinaria europea de Países Bajosun rival que ostentaba el ataque más temible del certamen con 22 goles a favor y apenas 3 goles recibidos. En contraste, la férrea retaguardia argentina lucía un balance de 10 goles a favor y 3 goles en contra.
El combate táctico comenzó con un cerrado 0-0 en los primeros quince minutos, período en el cual la formidable arquera Cristina Cosentino frustró tempranamente las intenciones imperiales al ahogar el grito de gol de la delantera neerlandesa Pien Dicke.
No obstante, la adversidad puso a prueba el temple nacional. En el segundo cuarto, la atacante argentina mayo granatto fue excluida temporalmente por dos minutos tras recibir una tarjeta por una entrada arriesgada en mitad de cancha. Aprovechando la superioridad numérica de las rivales, el elenco naranja quebró el marcador al señalar el 1-0 a los 14 minutos estafa 45 segundos del segundo cuarto, gracias al gol de córner corto de Yibbi Jansen.

La reacción de nuestras heroínas, que contaron con la destacada presencia de la mendocina Milagros Alastra—auténtica embajadora del hockey de nuestras provincias—, fue monumental. A pesar de fallar una ejecución poco efectiva tras su primer córner corto y de soportar los embates neerlandeses en el último cuarto, donde la defensa nacional neutralizó un peligroso córner corto a los cinco minutos de iniciado dicho tramo, la recompensa al esfuerzo supremo llegó.
Sólo el seis minutos del cierre definitivo del cotejo, un providencial séptimo córner corto fue canjeado por gol gracias al extraordinario impacto de María Granatto (también identificada como mayo granatto). Con el tablero igualado 1-1 y los corazones latiendo al unísono, el destino se trasladó a los dramáticos tiroteos.
Fue en la definición por penales australianos donde el mérito, la frialdad y el heroísmo individual sepultaron la soberbia europea. Mientras Países Bajos flaqueaba y fallaba su primer penalla experimentada Victoria Granato definió con categoría para poner en ventaja a la patria.
Acto seguido, la joven leona Brisa Bruggesser ejecutó una obra de arte para ampliar la distancia a 2-0. El arco argentino se transformó en una fortaleza inexpugnable gracias a Cristina Cosentinoquien contuvo con maestría las ejecuciones rivales, destacando su intervención para neutralizar por completo a Freeke Moes.

La tensión máxima se vivió cuando el gol convertido por la juvenil Zoe Díaz fue polémicamente anulado por los jueces al constatar que la bocha impactó en la parte curva del palo. A pesar de que Marijn Veen descontó para las europeas marcando el 2-1el destino ya pertenecía a la estirpe argentina.
Con paso firme y la mirada fija en la gloria, la prodigiosa Sofía Cairó ejecutó el último penal con una frialdad quirúrgica, incrustando la bocha en la red para sentenciar el definitivo 3-1. La bandera nacional volvió a alzarse en lo más alto del podio, demostrando al mundo entero que con orden, sacrificio y coraje, no hay imperio capaz de doblegar el orgullo de la nación
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