El ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan, afirmó este domingo durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi que la seguridad nacional y la integridad territorial del reino son »intocables»en medio del aumento de las tensiones con los rebeldes hutíes de Yemen y de la creciente inestabilidad militar en Oriente Medio.
El jefe de la diplomacia saudí advirtió que Arabia Saudita y los demás países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no permitirán ataques contra sus territorios, infraestructuras o intereses estratégicos, independientemente de los argumentos utilizados para justificarlos.
Las declaraciones se producen después de una serie de ataques atribuidos a los hutíes contra Arabia Saudita. El grupo rebelde, respaldado por el régimen terrorista de Irán, ha intensificado sus operaciones desde Yemen y ha apuntado contra instalaciones militares y sectores vinculados a la infraestructura energética saudí.
Riad considera que estas acciones constituyen una violación de su soberanía y una amenaza directa para la estabilidad de la región. La ofensiva hutí también genera preocupación por su posible impacto sobre la navegación y las exportaciones de petróleo, debido a la posición estratégica de Yemen frente a algunas de las principales rutas marítimas de Oriente Medio.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, expresó durante una conversación telefónica con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, el »pleno apoyo y solidaridad» de Islamabad con Arabia Saudí. Según una agencia oficial saudí de noticias, Sharif condenó los ataques perpetrados por los hutíes y denunció lo que describió como violaciones de la soberanía y la integridad territorial del reino.
El respaldo pakistaní se produce mientras aumenta la presión sobre los hutíes y sus vínculos con Irán. El grupo yemení mantiene una estrecha relación con Teherán, que le ha proporcionado apoyo político y asistencia militar. Irán, por su parte, rechaza las acusaciones de que controle directamente las operaciones de los rebeldes.
Uno de los principales puntos de preocupación es el estrecho de Bab al Mandebubicado entre Yemen y el Cuerno de África. La vía conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye un corredor fundamental para el comercio internacional. La presencia de los hutíes en zonas próximas a la costa yemení ha incrementado los riesgos para los buques que atraviesan la zona.

El grupo ha sido acusado de utilizar su posición territorial para amenazar el tráfico marítimo y atacar embarcaciones vinculadas con sus adversarios. Para Arabia Saudita, cualquier interrupción prolongada de esta ruta podría afectar sus intereses económicos y dificultar el movimiento de mercancías y productos energéticos.
Durante su intervención en Nueva Delhi, Bin Farhan también destacó la importancia de mantener abierta la navegación por el Estrecho de Ormuz y otros corredores marítimos estratégicos. El canciller sostuvo que la estabilidad de esas rutas es fundamental para garantizar el abastecimiento energético y el funcionamiento del comercio internacional.
Cualquier interrupción en Ormuz, añadió, podría repercutir en los mercados globales, las cadenas de suministro y el crecimiento económico. La preocupación saudí aumenta debido a que por ese estrecho circulaba, antes de la actual escalada militar, cerca del 20 % del petróleo mundial.
La combinación de las amenazas en Bab al Mandeb y las restricciones en Ormuz coloca a Arabia Saudí frente a una situación especialmente delicada. Ambos corredores tienen importancia para sus exportaciones energéticas y para la estabilidad de los mercados internacionales.

A pesar de su firme postura frente a los ataques, Bin Farhan también pidió reducir las tensiones. El ministro sostuvo que una confrontación prolongada en Oriente Medio no permitirá alcanzar una solución permanente y reclamó condiciones que permitan avanzar hacia iniciativas políticas y diplomáticas.
Riad defendió además el respeto a la soberanía de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos, la buena vecindad y la resolución pacífica de las controversias. El gobierno saudí considera que la seguridad del Golfo tiene una dimensión internacional debido a su impacto sobre la economía mundial.
Arabia Saudita participó en la cumbre de los BRICS como país invitado, aunque todavía no ha formalizado su incorporación al bloque después de recibir la invitación en 2024. Las declaraciones de Bin Farhan se conocieron un día después de que los líderes del grupo aprobaran la Declaración de Nueva Delhi, que pidió máxima contención ante la escalada en Oriente Medio.

Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.











































































