El Partido Revolucionario Moderno tiene un problema de coherencia que no está discutiendo en público, pero que sus propios legisladores acaban de exponer sin proponérselo. En el Senado, dieciséis senadores oficialistas firmaron una comunicación exigiendo a la alta dirigencia del partido que aplique el principio de alternabilidad antes del 16 de agosto. En la Cámara de Diputados, ese mismo principio simplemente no existe: Alfredo Pacheco completa seis años consecutivos al frente del órgano legislativo y ni un solo diputado del PRM —ni de la oposición— ha planteado siquiera la posibilidad de competirle. La pregunta que Despertar Matinal hace no es retórica: si la alternabilidad es un valor que el PRM defiende cuando le conviene a un grupo de senadores, ¿por qué ese mismo valor desaparece cuando se trata de cuestionar a Pacheco?
El control del PRM sobre ambas cámaras legislativas lleva prácticamente seis años, y en ese tiempo el partido ha desarrollado dos velocidades distintas para gestionar el poder interno. En el Senado, Ricardo de los Santos ocupa la presidencia desde hace tres años, acompañado por Pedro Catrain en la vicepresidencia y las senadoras Aracelis Villanueva y Lía Díaz como secretarias. Ese equipo hoy enfrenta presión directa de dieciséis senadores que, de acuerdo con lo informado, solicitaron formalmente que se aplique la alternabilidad de cara al próximo período.
Entre los aspirantes que buscan capitalizar esa presión están Guinette Bournigal, quien defendió su experiencia como mérito para dirigir la Cámara Alta, y Julito Fulcar, quien fue explícito al exigir que el partido «aplique la alternabilidad y escoja un equipo de hombres y mujeres que conduzcan los destinos de esa institución». Del otro lado, el senador Antonio Marte salió a defender la continuidad de Ricardo de los Santos, argumentando que su gestión desmintió a quienes dudaban de su capacidad.
Mientras el PRM debate públicamente sobre renovación en el Senado, en Diputados el discurso es exactamente el opuesto. El diputado Sadoky Duarte, que aspira a la vocería de la bancada oficialista, reconoció sin matices que Pacheco «no tiene competencia» y que su liderazgo se extiende incluso a los partidos de oposición. Nadie dentro del PRM ha exigido para Diputados lo que dieciséis de sus propios senadores exigen para el Senado.
Primer eje: la base de comparación. El PRM no tiene un criterio único sobre alternabilidad; tiene dos, y los aplica según le convenga. Cuando un grupo de senadores quiere desplazar a un presidente que lleva tres años, la alternabilidad se convierte en principio democrático innegociable. Cuando se trata de un presidente que lleva seis años consecutivos —el doble de tiempo— en Diputados, el mismo partido no exige nada, no cuestiona nada, y sus propios legisladores lo confirman con orgullo.
Segundo eje: el fallo implícito. Que un diputado oficialista declare públicamente que Pacheco «no tiene competencia» no es una descripción neutral del panorama político: es la admisión de que el PRM ha permitido, e incluso avalado, la concentración de una posición de poder durante seis años sin ejercer ningún tipo de contrapeso interno. El propio Sadoky Duarte reconoce que el liderazgo de Pacheco alcanza también a los partidos de oposición, lo cual no debería leerse como una virtud institucional, sino como una advertencia sobre cuánto ha quedado neutralizada la función fiscalizadora del Congreso frente al Ejecutivo.
Tercer eje: la opacidad del dato. La comunicación firmada por los dieciséis senadores no ha sido divulgada en su contenido completo. Hasta el momento no existe una versión pública que permita verificar sus argumentos exactos ni la lista completa de firmantes. Esa opacidad no es un detalle menor: si el PRM defiende la alternabilidad como principio, lo mínimo exigible es que ese debate se dé con transparencia, y no únicamente entre bastidores partidarios.
Profundiza en el debate político dominicano con nuestra cobertura independiente:
Ver noticias nacionales Análisis político completo«Un partido no puede exigir alternabilidad en una cámara y garantizar inmovilidad en la otra sin admitir que la alternabilidad, para el PRM, es una conveniencia y no un principio.»
Despertar Matinal — Redacción
Blindaje jurídico
El contenido íntegro de la comunicación firmada por los dieciséis senadores no ha sido divulgado públicamente. Este artículo se basa en lo reportado sobre su existencia y su propósito declarado, sin reproducir ni certificar el texto completo del documento.
El PRM puede seguir debatiendo puertas adentro quién preside el Senado a partir del 16 de agosto. Pero ese debate, por sí solo, no resuelve la contradicción de fondo: un partido que exige renovación en una cámara y blinda la permanencia indefinida en la otra no está aplicando un principio, está administrando el poder según le convenga en cada momento.
¿Por qué el PRM exige alternabilidad a Ricardo de los Santos después de tres años, pero no se la exige a Alfredo Pacheco después de seis?
¿Por qué el PRM exige alternabilidad a Ricardo de los Santos después de tres años, pero no se la exige a Alfredo Pacheco después de seis?
Suscríbete y recibe las historias más importantes del día.
Al suscribirte aceptas nuestros términos y condiciones y política de privacidad.












































































