Israel anunció este domingo la destrucción de un extenso túnel perteneciente al grupo terrorista Hezbollah en el sur del Líbanoen una operación que representa un nuevo golpe contra la infraestructura militar de la organización respaldada por Irán y que vuelve a tensar la situación en la frontera norte israelí.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz confirmaron que la estructura formaba parte de un sistema ofensivo preparado para lanzar ataques contra territorio israelípese al reciente acuerdo impulsado por Estados Unidos para reducir las hostilidades entre ambos países.
Israel destruyó un túnel con cientos de armas de Hezbollah
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno israelí, el túnel tenía más de 200 metros de longitud y alcanzaba una profundidad superior a los 25 metrosconvirtiéndose en una de las infraestructuras subterráneas más importantes detectadas recientemente.
En su interior, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) encontraron cientos de armas y múltiples posiciones de lanzamiento destinadas a atacar poblaciones civiles israelíes.
«El túnel contenía cientos de armas, así como varias bocas de lanzamiento destinadas a atacar al Estado de Israel y a sus civiles»señalaron Netanyahu y Katz en un comunicado conjunto.
Antes de ejecutar la demolición, Israel notificó la operación tanto a Estados Unidos como a su representante diplomático en el Líbanoen línea con los mecanismos de coordinación establecidos entre ambos aliados.
Las operaciones militares continúan pese al acuerdo impulsado por Estados Unidos
La destrucción del túnel ocurrió mientras el Ejército israelí realizaba nuevos bombardeos sobre posiciones de Hezbollah en distintas zonas del sur del Líbanoincluidos ataques en las cercanías de Nabatieh, según informó la agencia oficial libanesa NNA.
El Ministerio de Salud del Líbano indicó que dos personas resultaron heridas por la explosión de una granada aturdidoramientras que habitantes de varias localidades abandonaron la zona tras difundirse alertas sobre posibles nuevos ataques israelíes.
Se trata del primer gran operativo de este tipo desde la firma del entendimiento trilateral promovido por Estados Unidoscuyo objetivo es avanzar hacia la desmilitarización de Hezbollah y reducir las tensiones en la frontera.
Sin embargo, los hechos sobre el terreno reflejan que el grupo terrorista continúa conservando infraestructura militar y capacidad operativaalgo que Israel considera incompatible con cualquier proceso de paz.
Israel condiciona cualquier retirada al desarme de Hezbollah
En los últimos días, las FDI también informaron la muerte de un soldado israelí durante operaciones en el sur del Líbanoademás de la eliminación de un integrante de Hezbollah tras un enfrentamiento armado.
El Gobierno de Netanyahu reiteró que las tropas israelíes permanecerán desplegadas en la denominada «zona de seguridad» mientras Hezbollah mantenga capacidad militar.
Por su parte, el presidente libanés Joseph Aoun aseguró al presidente estadounidense Donald Trump que su gobierno cumplirá con la implementación del acuerdoque contempla un desarme progresivo de Hezbollah bajo supervisión del Ejército libanés.
No obstante, la organización terrorista rechaza completamente ese entendimiento.
Su líder, Naim Qassemcalificó el acuerdo como «una rendición de soberanía» y reiteró que Hezbollah no reconoce ningún pacto que contemple su desarme.
La influencia de Irán sigue siendo el principal foco del conflicto

Netanyahu calificó el entendimiento diplomático como un avance estratégico para debilitar la influencia regional de Iránprincipal sostén financiero, político y militar de Hezbollah.
Mientras tanto, el ministro Israel Katz insistió en que las Fuerzas de Defensa de Israel no abandonarán territorio libanés hasta que desaparezca la amenaza terrorista.
En paralelo, la situación política interna del Líbano también continúa deteriorándose.
Dirigentes cercanos a Hezbollah acusaron al gobierno libanés de generar divisiones internas. El diputado Hassan Fadlallah denunció que las decisiones oficiales «equivalen a una sedición destinada a empujar al país al caos y transformar el conflicto externo en uno interno».
En Beirut también se registraron manifestaciones simbólicas contra el nuevo escenario político, con la quema de carteles con la consigna «Líbano primero»en medio del creciente debate sobre el futuro del país, el desarme de Hezbollah y la influencia que continúa ejerciendo Irán sobre la organización terrorista.
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