Ferrari finalmente entró al mundo de los vehículos eléctricos con el Luce, un modelo que está generando polémica entre sus fanáticos más acérricos. El auto, presentado en un imponente complejo arquitectónico en las afueras de Roma, marca un antes y un después para la marca italiana.
Lo más llamativo es que el Luce no se parece en nada a un Ferrari tradicional. En lugar de las líneas agresivas y angulosas que caracterizaron a la marca durante casi 80 años, este eléctrico luce suave, redondeado y minimalista, con claras influencias del diseño de productos Apple.
Esto tiene sentido porque el proyecto contó con la colaboración de LoveFrom, el estudio liderado por Jony Ive, el famoso diseñador que estuvo detrás de los productos más icónicos de Apple, junto a su socio Marc Newson. Es lo más cerca que estaremos de ver un “auto Apple” en la realidad.
Los fanáticos de Ferrari ya están expresando su descontento en las redes. Sin embargo, más allá de las apariencias, el Luce trae varias novedades técnicas importantes para la marca.
Interior con toque Apple
Si bien el exterior es completamente distinto a lo habitual, el interior sorprende con una combinación de minimalismo y funcionalidad. Hay una profusión de botones, perillas y pantallas con bordes redondeados típicos de los dispositivos de Apple. La pantalla central se mueve sobre un mecanismo de bola y enchufe, permitiendo orientarla hacia el conductor o el acompañante.
Además, incluye un apoya palmas para operar los controles sin necesidad de mirar y un display mecánico con tres motores independientes que puede funcionar como reloj, cronógrafo, brújula o indicador de control de lanzamiento. La atención al detalle es extrema, algo típico del estilo de Jony Ive.
El auto cuenta con un “casa de vidrio” aerodinámico, alas grandes y luces integradas que logran el coeficiente de arrastre más bajo en la historia de Ferrari.

Potencia y prestaciones
Debajo de su carrocería, el Luce esconde cuatro motores eléctricos que entregan en conjunto 1.035 caballos de fuerza. Los dos delanteros aportan 282 hp, mientras que los traseros entregan 835 hp. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos.
La batería de 122 kWh le otorga una autonomía de alrededor de 500 kilómetros según el ciclo WLTP, aunque en condiciones reales se espera algo cerca de los 500 km. Utiliza una arquitectura de 800 voltios que permite cargas rápidas de hasta 350 kW.
Se trata del primer Ferrari eléctrico, el primer sedán de cuatro puertas de la marca y también el más pesado de su historia, con casi 2.260 kilos. Irónicamente, su nombre “Luce” significa “luz” en italiano.
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Ferrari tomó una decisión valiente al confiar el diseño a Ive y Newson. En lugar de adaptar un modelo existente, crearon uno desde cero pensado específicamente para ser eléctrico. Esto permitió optimizar la aerodinámica y la integración de la batería en el chasis.

¿Un cambio necesario?
Mantener el diseño tradicional de Ferrari en un eléctrico hubiera sido un error desde el punto de vista técnico. El Luce representa lo que la marca tenía que hacer para crear un verdadero superdeportivo eléctrico competitivo.
El precio parte de los 640.000 dólares, lo que lo convierte en un vehículo exclusivo. Mientras los puristas debaten si este es el camino correcto, el Luce se posiciona como una pieza única en la historia de Ferrari y como la expresión más concreta del sueño de un auto Apple.


















































































